El Estado de Derecho se basa en el irrestricto respeto a la integridad de las personas, pues es obligación exclusiva del Poder público ofrecer a los ciudadanos la seguridad que les permita vivir en sociedad, preservando las libertades y garantizando la igualdad jurídica como necesidad para mantener la paz.
Consecuentemente, las autoridades y los servidores públicos deben realizar las atribuciones propias de su función, buscando en todo momento el beneficio de la colectividad, en un ambiente de tolerancia y respeto a la dignidad de cada individuo, con estricto apego a los derechos humanos.
Actualmente, en los cuerpos policiales se denota que existen prácticas de abuso de poder, de violaciones a la integridad de las personas y de tortura, ante esto el Estado mexicano ha suscrito pactos, convenios y tratados internacionales en materia de derechos humanos, que prohíben la tortura y los malos tratos, donde reconoce la competencia de organismos internacionales para supervisar el cumplimiento de sus obligaciones; con ello se han realizado reformas legales para dar cumplimiento a los compromisos internacionales.
Uno de estos instrumentos es el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, aprobado por la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas, mediante resolución 57/199, el 9 de enero de 2003.
Por la importancia que representa el Protocolo de mérito, y como muestra del compromiso del Estado mexicano con el respeto a los derechos humanos, éste fue ratificado por el Senado de la República el 11 de abril de 2005 y entró en vigor el 22 de junio de 2006.
La finalidad del instrumento es establecer un sistema de visitas periódicas a cargo de órganos internacionales y nacionales independientes a los lugares en que se encuentren personas privadas de su libertad, con el fin de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, reafirmando que el derecho a no ser sometido a torturas debe estar protegido en todas las circunstancias y que se debe establecer un nuevo mecanismo, más eficiente e innovador que los existentes.