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Domingo , 19.08.2018 / 22:50 Hoy

Derechos Humanos

El dolor humano nunca debe resultarnos ajeno. Los errores del genocidio

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La protección de la vida humana se establece en los artículos 3 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y 1 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; respecto al genocidio, la Organización de las Naciones Unidas ha designado un relator especial para su prevención, con la función primordial de reunir información e indicios sobre infracciones graves y masivas de los derechos humanos que tengan origen étnico o racial y que, de no ser prevenidas o detenidas, podrían culminar en una violación de tal magnitud.La labor que enfrenta es complicada, los obstáculos económicos, políticos, entre otros, impiden que fructifique su labor.

El 9 de diciembre de 1948, a la sombra del Holocausto y gracias a los inagotables esfuerzos del abogado Rafael Lemkin, se aprobó la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, que lo conceptúacomo un crimen internacional y define como:"Cualquiera de los actos [...] perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal...".

La discusión de si el delito de genocidio es aplicable a hechos anteriores a la suscripción de dicha convención resulta un eufemismo, ya que borra por completo los derechos de las personas fallecidas a manos de sus perpetradores, ni siquiera les concede la dignidad de reconocer la magnitud de la tragedia sufrida;entonces los genocidas ganarían la partida, ni siquiera se les puede llamar así, ya no castigarlos por ello; tratar de cubrir de juridicidad un acto atroz vulnera ostensiblemente los derechos no de un individuo sino de la humanidad.

Las Naciones Unidas han realizado esfuerzos para desterrar tal crimen al establecer la Corte Penal Internacional, dándole competencia sobre tal ilícito, pero los resultados a la fecha han sido magros, ya queno todos los Estados han suscrito el Estatuto y, por tanto, aceptado la jurisdicción de la Corte, ademásse le han criticado sus procedimientos selectivos y rechazo de casos.Sin embargo, considero que el trabajo de los organismos de derechos humanos debe encaminarse a la prevención y no repetición de actos a través de la educación en derechos humanos, más que buscar la criminalización y su castigo, que corresponde a entidades como la Corte.

El holocausto debe ser una enseñanza para toda la humanidad, los genocidios no concluyeron en 1945, a partir de esa fecha han sucedido, se reconozcan o no, en Camboya, Guatemala, Chile, Argentina, ex-Yugoslavia, Ruanda, Sudán, Siria y actualmente en el Estado islámico, además de Armenia.

En el preámbulo de la Declaración Universal se señaló que "el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para... la humanidad...".El Papa Francisco, con motivo del centenario del genocidio armenio, dijo que:"Ocultar o negar la maldad es igual que permitir que una herida siga sangrando sin curarla"; el dolor humano nunca debe resultarnos ajeno.

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.

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