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Ando moreleando

Carta para ti

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Te escribo porque últimamente he estado reflexionado a cerca de muchas cosas y casi todas tienen que ver contigo. Sé que podrá parecerte extraño, no recuerdo alguna otra carta de este tipo. Como ya lo sabes yo soy producto de muchas mentes creativas y manos trabajadoras como las tuyas; he ido creciendo y cambiando de forma también, mi crecimiento ha obedecido a muchos factores pero tristemente muy pocos cimentados en el bien común y más bien respondiendo a los intereses mezquinos de unos cuantos (sobre todo en el tema inmobiliario). Me has ido dotando de forma desordenada y desigual de infraestructuras que han hecho más fácil tu estancia conmigo. Hemos tenido muy buenos momentos también, recuerdo cuando te gustaba caminar y estabas preocupado por conocerme. Te vi nacer, crecer, jugar, también vi con gusto como fuiste construyendo amistades para toda la vida. Me ha tocado ver cómo te has enamorado y también como te han roto el corazón. Fui testigo de tu primer trabajo, te he acompañado de cerca y ha sido inevitable para mi sentir esta suerte de afecto que me impulsa a dedicarte estas letras. Los tiempos han cambiado y celebro la modernidad, los avances tecnológicos y todo lo que pueda ayudar a que tengas una vida cómoda. Un momento clave para mí fue cuando descubriste que el automóvil podía tener un lugar preponderante con nosotros y decidiste cederle casi el 80% del espacio físico que juntos hemos construido. Eso te robó las ganas de caminar y de pasear a la velocidad natural. Te fuiste volviendo desconfiado, decidiste construir murallas, llenar de cámaras tu casa, instalar alarmas y contratar guardias para sentirte seguro y te apropiaste de territorios que son de todos. Te convertiste en fanático de la televisión y le prohibiste a tus hijos hablar con desconocidos. A la hora de las decisiones importantes me dejaste sola con personas a las que tú les entregaste el poder y a quienes nunca les ha importado nada más que su insaciable ambición por el dinero. Ahora me siento enferma y a pesar de ello, te regalo todos los días los mejores atardeceres del mundo. Sé que te quejas constantemente del calor y del frío pero recuerda que tu decidiste comenzar en este sitio nuestra historia. Cuando nos lo hemos propuesto, hemos logrado cosas maravillosas; mi favorita es, ver una multitud de desconocidos conviviendo en alguna calle o plaza, sin desconfianza ni miedos. Verte caminar me devuelve la vida, tu éxito es el mío. No recuerdo en que momento nos distanciamos tanto al grado en que ya no te sientes parte de mí. A veces siento que me ves con desprecio y hablas de mis defectos (que no son pocos) como si tú no hubieras tenido nada que ver. Se te olvida que tú nos trajiste hasta aquí y también que tú nos puedes llevar a un mejor lugar y eso es lo que me llena de esperanza. A pesar de todo lo que te he dicho mi confianza en ti sigue intacta pero quise aprovechar para compartirte mi sentir. Tú eres todo lo que tengo. Con cariño, tu ciudad.


@moreleandoTRC @jorgeruvao

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