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Jueves , 21.06.2018 / 04:15 Hoy

Agencias

La extraña fascinación de Trump por Rusia

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Trump y Putin casi se cruzan una vez cuando el candidato estadunidense viajó en 2013 a Moscú por el concurso Miss Universo, y aunque se preguntó en su Twitter si el presidente ruso se convertiría en su mejor amigo, no llegaron a conocerse personalmente.

Dos años después, Trump menciona cada vez más una posible colaboración con Rusia. Dice que se entendería bien con Putin y que se debería firmar un acuerdo con él en Siria.

Cuando preguntaron hace poco al multimillonario si como presidente reconocería la anexión de Crimea, dijo: “Ya veremos”. Trump invitó a Moscú a buscar los correos desaparecidos de Hillary Clinton de su época como secretaria de Estado. De ahí que se sospeche que Moscú pueda estar detrás del reciente hackeo contra los demócratas.

Los expertos de Washington sobre política exterior y seguridad consideran que Putin es un autócrata de no fiar. Los dos últimos candidatos republicanos a la Presidencia, McCain y Romney, lo consideraron como uno de los mayores adversarios de EU.

El conflicto de Ucrania era hasta ahora uno de los pocos temas de política exterior en los que había consenso entre todos los partidos. Pero en la Convención Nacional Republicana en Cleveland la gente de Trump consiguió que se suavizara un pasaje sobre el tema en el programa del partido en el que se hablaba de un suministro de armas a Kiev.

Trump ha dicho en varias ocasiones que no considera el conflicto un problema de EU, sino de los europeos y en una entrevista aseguró que Putin no iba a invadir Ucrania. Lo tuvieron que sacar de su error recordándole la anexión de Crimea.

¿Qué interés tiene Trump en Moscú? Hacen responsables de ello a tres hombres de su entorno: Carter Page, Michael Flynn y Paul Manafort.

Page entró en el equipo de Trump como consejero en política exterior. Trabajó para el banco Merrill Lynch en Moscú y tuvo contacto con la empresa energética Gazprom.

El ex general Michael Flynn fue jefe del servicio de inteligencia estadunidense DIA y asesora a Trump en política exterior. Cuando se retiró, aparecía continuamente en la cadena estatal Russia Today declarándose a favor de una colaboración más fuerte entre EU y Rusia en la lucha contra el Estado Islámico.

Y Paul Manafort, su manager de la campaña electoral, tuvo una carrera ambivalente como lobista. Trabajó para el ex presidente ucraniano prorruso Viktor Yanukovich.

El Washington Post escribió que el interés por Rusia se debe en gran medida a su pasado empresarial. Su forma de ver el mundo está más marcada por su condición de empresario que por sus asesores en política exterior.

Ahora, los medios rusos informan sobre la campaña electoral estadunidense. Ante temas dominantes como Ucrania, el ataque de hackers y la OTAN, el periódico RBK titulaba: “En la carrera por la Presidencia estadunidense, Rusia va en cabeza”.

Maren Hennemuth / DPA

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