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Guanajuarte

Ambar Pesquera, polímata guanajuatense

Valeria Carrillo

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Polímata, término utilizado para describir a una persona con una sabiduría excepcional, pues en ésta se abarcan conocimientos diversos en los campos de ciencia, arte o humanidades; un claro ejemplo de una persona polímata en la historia es el del genio Leonardo da Vinci, destacado arquitecto, ingeniero, pintor, escritor y escultor florentino (sólo por destacar algunos de sus títulos).

Otro ejemplo de una persona polímata, pero que aún se encuentra en nuestra época, es Ambar Pesquera, una artista de 23 años proveniente del municipio de Celaya, quien a su corta edad, ha dedicado su vida a aprender profundamente de la pintura y el dibujo, sin dejar de lado su gusto por la carrera de Ingeniería Industrial, misma que estará finalizando en diciembre de este año.

“Todo el mundo me decía que son cosas completamente diferentes y tenía que elegir una; yo respondía que no podía hacer eso, ¿por qué elegir una, si me gustan las dos? Desde que entré a la carrera, yo estudiaba Ingeniería y me dedicaba en las tardes o los fines de semana al arte completamente”, declaró la pintora en entrevista para MILENIO.

Ambar Pesquera es una artista que ha experimentado diferentes técnicas del dibujo y la pintura: desde el lápiz y carboncillo, al óleo en lienzo y los acrílicos; además de en que diferentes etapas de su vida ha logrado dominar distintas corrientes artísticas como el paisajismo, minimalismo y muralismo, hasta llegar a lo que hoy tiene su atención, el realismo.

El arte de Ambar, en mi opinión, es la evidencia que da cuenta de un equilibrio entre el talento innato y la dedicación, pues esta artista comenzó a pintar desde los tres años de edad, pero su pasión no dejó que su arte se confiara de su capacidad natural, sino que lo desarrolló.

“Yo viví un tiempo en Acámbaro y estuve un tiempo en la Casa de la Cultura, que era cuando estaba más chiquita, luego aquí en Celaya conocí muchos artistas, entre ellos una que se llama Chepina Molina, ella fue la que me enseñó todo lo que sé ahorita, estuve con ella como tres años y aprendí a soltarme, aprendí a soltar el pincel”.

Ambar expresó que una de sus metas es la de abrir una galería para dar oportunidad al talento joven de mostrar su obra, pues ella comparte el sueño de GUANAJUARTE para apoyar, impulsar y manifestar el arte de nos rodea, pero que a veces nos negamos a ver. Al vislumbrar una causa tan noble y altruista en su futuro, a esta artista no le hace falta nada para alcanzar y superar al genio que era Leonardo da Vinci. m

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