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Sábado , 23.06.2018 / 19:06 Hoy

Trazos del noveno arte

Todo empezó con una abducción alienígena

Teodoro Santos

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He tenido pesadillas pesadas, soñé que estaba recostado en mi cama, solo en la obscuridad; cuando de repente una luz azul invadió el cuarto; la puerta del cuarto se abrió lentamente y lo próximo que recuerdo es que me arrastraban por un pasillo. Luego estaba sobre una mesa y unos extraterrestres querían operarme, eran cabezones con grandes ojos negros.

“¡Guau!, visitantes, ese no fue un sueño, fueron visitantes”, exclamó uno de mis amigos al contarle la historia, a lo que respondí que no podía ser cierto, “fue sólo un sueño, mamá me lo dijo”, recalqué con toda firmeza.

“Ellos son reales”, dijo uno de ellos, “secuestran a la gente y mutilan a las vacas”, añadió otro. Hice caso omiso y me enojé, pensé que querían asustarme y no les hice caso, ya que no quería que se salieran con la suya.

De pronto el Chef de la escuela llegó y nos preguntó si vimos la nave espacial la noche anterior, “sí, el gordo la vio”, exclamó uno de mis llamados amigos.

Reafirmé que sólo tuve una pesadilla pesada, un sueño y nada más, y tuve que aclarar el error que cometió mi amigo, “y no soy gordo, soy fuertecito”, añadí.

Ellos insistían en cuestionarme y me preguntaron que si los visitantes cabezones y de ojos negros me habían hecho examen del recto, al verme desconcertado el Chef me explicó, “es un tubo de metal grande que te meten por el culo”, imaginaran mi expresión, quiero ocultar que estoy asustado, mi nombre es Eric Teodoro Cartman, vivo en South Park, fui secuestrado por alienígenas y no soy gordo soy fuertecito.

Hace ya 19 años fue lanzado al aire el episodio piloto de la serie South Park, esta serie que ha causado polémica por su lenguaje tan explicito y la cantidad inmensa de situaciones violentas y sexuales que viven los personajes, quienes además son pequeños de cuarto año de primaria, y viven en un pueblo olvidado de Colorado, Estados Unidos.

Recuerdo estar en la secundaria cuando mi vida entera se basaba en ser como Eric Teodoro Cartman, no sólo compartimos el nombre, y tal vez no es casualidad que mis padres tuvieran la idea de nombrarme Eric en lugar de Teodoro, pero siempre me he identificado con este líder de peso, perdón, líder fuertecito. Él es una de las anclas principales del show, considero que sin la presencia de Cartman el show perdería su principal pilar.

Este pequeño es tremendo “cabrón”, no sólo es honesto consigo mismo, excepto por lo de aceptar su problema de peso; sino que es tan simple para él definir qué es lo que ama, lo que odia y no tiene problema en ser quién: racista, manipulador, antisemita, odia a los hispanos, a los hippies, es flojo, quiere hacer dinero y no le importa nada más.

Esto sin mencionar los pequeños ataques psicóticos que suele tener y las acciones que puede llagar a tomar para conseguir sus propósitos, todo debe ser como él quiere.

South Park es una de las series que a pesar de los años no quiero dejar de ver nunca, a pesar de que las 19 temporadas que ya tiene en su haber, y la 20 por estrenarse, y aunque ha perdido un poco de la esencia que tuvo al principio, ha hecho un mejor trabajo que algunas otras series como Los Simpsons o Padre de Familia, que en lo personal tienden a aburrirme, en cambio Trey Parker y Matt Stone, creadores de la serie han intentado sobrellevar los cambios con el tiempo y han tenido éxito en ello.

Esto ha logrado que una gran población sea aficionada y hasta adicta a esta serie, sobre todo aquellos que durante nuestra adolescencia lo tuvimos como una guía satírica de la vida, así como una de las principales fuentes de malas palabras, y situaciones tan irreverentes donde siempre mataban a Kenny… “hijos de puta”.

Con cerca de 20 años de existencia los cuatro protagonistas de la serie han viajado por el mundo, por las galaxias, han sido superhéroes y han viajado con su imaginación a la Tierra Media y han peleado como en Juego de Tronos.

Tienen un total de ocho videojuegos y esta por salir el noveno, una película y mercancía que incluye todo tipo de artículos, South Park es una de las mejores series animadas para jóvenes y adultos, porque nos muestra un reflejo extraño de la sociedad y mantiene un poco de la inocencia infantil debido a las disparatas situaciones que nos muestra.

Además cabe destacar que uno de los principales éxitos son las inclusiones de artistas invitados porque admitámoslo, todos amamos cuando Robert Smith venció a la temible Barbara Streisand, o cuando Elton John y Ozzy Osbourne compartieron escenario y Ozzy decapitó a Kenny… “hijo de puta”; momentos inolvidables.

A pesar de los años y de que algunos de los episodios tienden a alejarse un poco de la esencia inicial la serie sigue teniendo un gran éxito y esto es gracias al público cautivo que ya tiene, que como fieles parroquianos esperamos ver cada semana en la pantalla de nuestros televisores estos cuatro pequeños.

Disculparán las groserías enunciadas en este texto, pero cuando se habla de South Park no se puede hablar de otra manera, sin más… ¡Al carajo chicos, yo me voy!

teodoro.santos@milenio.com

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