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Miércoles , 26.09.2018 / 06:45 Hoy

Trazos del noveno arte

La sabiduría ancestral, aún tiene mucho que enseñarnos

Teodoro Santos

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¿Qué sacrificarías por tener sabiduría infinita?, ¿si conocieras todo lo que es, lo que fue y lo que será, serías feliz? Y más importante aún ¿qué harías con todo ese conocimiento, harías el bien o harías el mal? Preguntas que bien pueden ser el inicio de una gran historia de comics, de algún superhéroe o de cualquier supervillano, pero no es de un cuento moderno, estas dudas surgen por un escrito que leí hace algunos años, las Eddas.

Nacido de un gran guerrero que él mismo borró de la historia, su conocimiento abarcaba todas las artes, magia y poesía de los dioses y humanos por igual, todo a la vez, conocedor de los misterios de loe nueve mundos y de sus orígenes, así como de todos los detalles del universo y del destino.

Con todo este conocimiento era natural que buscará desafiar a todo aquel que fuera reconocido por su sapiencia, por ello arriesgó más de una vez su vida, pero siempre salió avante de estos retos autoimpuestos, su nombre es Odín y es el padre de todo, conocer de todo llamado por los antiguos vikingos como el “gran sabio”, “quien dice la verdad” y “el conocedor de lo antiguo”. ¿Pero cómo consiguió este dios normando su infinita sabiduría?

Nacido de Borr y Bestía, quienes solamente pasaron a la historia como sus progenitores, Odín se distinguió por su gran ambición y su sed de conocimiento esto lo llevó hasta el Manantial de Mimir, la fuente de la sabiduría, brotaba de las raíces del mismo Yggdrasil (el árbol del mundo de la mitología nórdica) fuente de toda vida y custodiada por el gigante Mimir, tío materno de Odín.

Al querer beber de la fuente de la sabiduría Mimir negó a Odín el agua de este manantial, por lo que el dios tuvo que ofrecer e sacrificio su ojo izquierdo para obtener la sabiduría infinita, sin dudarlo se despojó de su ojo, y al beber del agua pudo apreciar en menos de un suspiro todo el conocimiento, todo lo que fue, lo que es y lo que será, todo lo existente en los nueve mundos y en el universo más allá.

Mimir le dijo al dios que su ojo debía permanecer en el fondo del manantial, de la cual el gigante bebería día tras día.

Odín perdió un ojo y ganó a cambio todo el conocimiento del mundo, para poder combatir esta situación el padre de todo cuenta con dos cuervos Hugin y Munin, quienes a lo largo del día recorren el mundo para que pueda verificar lo que pasa en todo el mundo, al final del día ellos regresan a sus hombros para decir lo que han visto en sus viajes.

Avistar a un cuervo volando para cualquier vikingo es una señal de buena suerte ya que Odín está vigilando sus acciones y a pesar de que son aves que se alimentaban de los cuerpos de los muertos eran una señal del pare de todo.

También tiene dos lobos Geri y Freki, quienes recorren la tierra y a quienes alimenta con todo tipo de manjares porque el dios sólo se alimenta de hidromiel.

Años más tarde durante una guerra de dioses Mimir es decapitado y su cabeza el conservada por Odín con ella y mediante sus conocimientos de magia realiza rituales para poder usar la cabeza de su tío como una especie de oráculo profético porque al tener toda la sabiduría del universo no es suficiente debes conocer y tener una seguridad de lo que será, porque lo que nadie le mencionó a Odín antes de que bebiera del manantial de la sabiduría, es que puedes obtener el conocimiento de todo el universo pero as su vez recordó, al momento de tomar ese sorbo de agua, vio las maravillas del mundo, pero a su ves vio todo el sufrimiento tanto del hombre como del dios y pero aún pudo visualizar porque era necesario que se viviera todo ese sufrimiento.

El conocimiento es poder pero ¿qué haces con ese poder?, Odín decidió construir una fortaleza, una ciudad en donde todos los dioses y los humanos que considerará dignos para vivir como reyes, una muerte gloriosa te aseguraba un boleto al Valhalla, visitarías los pasillos del palacio del padre de todo donde podrías disfrutar de grandes festines y batallas sin el temor de morir, así se vivía en la ciudad de los dioses, “Asgard”.

Altas murallas y cientos de soldados resguardando cada entrada, vigías en cada torre y cientos de guerreros que están dentro de la ciudad sin mencionar a Thor, el hijo prodigo de Odín, Tyr el dios de la guerra que siguiendo el ejemplo de su padre sacrifico su mano izquierda para domar al lobo Fenrir que devoraba la luna y el sol por varios meses al año, todos reunidos en un solo sitio.

La pregunta importante aquí es ¿qué vio Odín en su infinita sabiduría que lo izo preparase de esta manera? Alguien que ya se había resignado a que el sufrimiento es necesario qué considera tan riesgoso… EL Ragnarok, el fin de todo, y por ello todos estamos condenados…

Estimado lector la historia antigua es la que más nos enseña y en esto debemos recordar lo siguiente, la sabiduría y el conocimiento son armas muy poderosas pero de nada sirven si no se está preparado para blandirlas en el combate, porque el conocimiento no gana batallas, la voluntad es la que nos motiva a buscar esa victoria.

En la próxima edición exploraremos un poco más de la mitología nórdica.

teodoro.santos@milenio.com

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