• Regístrate
Estás leyendo:
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 05:19 Hoy

Meza de Redacción

#SoyMigrante y la vigilia global por las migraciones

Tania Meza Escorza

Publicidad
Publicidad

Este 18 de diciembre, Día Internacional de las Migraciones, se llevará a cabo la Primera Vigilia Mundial para honrar a las personas migrantes que perecieron este año. Cada una de ellas tiene un nombre, una historia y dejaron su país en busca de mejores oportunidades y protección, para ellas mismos y en muchos casos para sus familias, aspiraciones por las que todas las personas luchamos.

La Organización Mundial para las Migraciones (OIM) hace un llamamiento a la comunidad internacional para unirse y recordar a los refugiados y migrantes que perdieron la vida o han desaparecido mientras trataban de llegar a puerto seguro después de duras jornadas por mares y desiertos.

Para ello, se ha convocado a la sociedad civil, los gobiernos, el empresariado y la academia globales para que mediante el hashtag #SoyMigrante ha visibilizar las condiciones de violencia en que miles de mujeres, hombres, niñas y niños enfrentan el proceso migratorio, así como las grandes aportaciones económicas y culturales que quienes migran realizan tanto en su trayecto, como en su arribo a su lugar de destino.

A lo largo de la historia de la humanidad, la migración ha sido una expresión valiente de la determinación individual de superar la adversidad y buscar una vida mejor. La migración atrae en la actualidad cada vez más atención. Mezclados con factores de incertidumbre, urgencia y complejidad, los retos y dificultades de la migración internacional requieren una cooperación fortalecida y una acción colectiva.

Como en todo fenómeno social que implica violencia y exclusión, en el fenómeno migratorio las mujeres sufren discriminación adicional por el simple hecho de ser mujeres

Ban Ki-moon, el secretario general de la ONU dice con motivo del 18 de diciembre: "Reconocemos que las mujeres y las niñas representan casi la mitad de los migrantes internacionales en todo el mundo y que es necesario abordar la situación especial y la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas migrantes mediante, entre otras cosas, la incorporación de una perspectiva de género en las políticas y el fortalecimiento de las leyes, las instituciones y los programas nacionales para combatir la violencia basada en el género, incluidas la trata de personas y la discriminación contra ellas."

Así pues, la Organización de las Naciones Unidas ha destacado el reconocimiento por parte de los países miembros de la situación de vulnerabilidad de las mujeres migrantes en todo el mundo. Nada que no se supiera, pero siempre es importante que los gobiernos reconozcan sus fallas y deudas con la sociedad, ya sean por acción u omisión, porque es un paso fundamental para que la sociedad civil les presione para que se pongan a trabajar en resarcir sus faltas.

Sobre el debate de la ilegalidad, Ban Ki-moon manifiesta que hay quienes consideran que la migración irregular es un delito, y que las personas migrantes que no tienen la documentación adecuada son un peligro para la sociedad y deben ser detenidas. Éstas y otras creencias sin fundamento llevan a la adopción de políticas migratorias inaplicables en el mejor de los casos, e incluso peligrosas.

De acuerdo con las normas internacionales de derechos humanos, toda persona, sin discriminación alguna e independientemente de su nacionalidad o condición jurídica, tiene el derecho de gozar de los derechos humanos fundamentales. No debería enviarse a ningún migrante de regreso a un lugar donde pueda sufrir tortura. Todas las mujeres migrantes deberían tener acceso a servicios de atención a la salud, incluida la salud reproductiva. Todos los niños y niñas migrantes deberían poder ir a la escuela.

Lo más importante del posicionamiento de la ONU es el recalcar que los derechos humanos no son una cuestión de caridad ni una recompensa por obedecer las leyes migratorias; son derechos inalienables de cada persona y, por ende, también de los 232 millones de migrantes internacionales y sus familiares.

Aun cuando todas las personas que migran sufren toda clase de violaciones a sus derechos humanos, las mujeres se hallan en una desventaja mayor. La organización Amnistía Internacional ha documentado el hecho de que las niñas y mujeres migrantes que viajan en tren o por zonas apartadas de México corren mayor peligro de sufrir violencia sexual a manos de bandas delictivas, traficantes de personas, otros migrantes o funcionarios corruptos.

Pese a ello, las políticas migratorias para la protección de mujeres y niñas no representan un verdadero instrumento para combatir este gran problema. En los testimonios difundidos por Amnistía Internacional, las mujeres que migran ilegalmente cuentan que, entre las cosas que no pueden faltar en su muy reducida bolsa de viaje, son pastillas o yerbas anticonceptivas, porque todas ellas saben que en el trayecto serán violadas al menos una vez, sea por bandas delincuenciales o por funcionarios migratorios de los distintos países que cruzan en su búsqueda de una "vida mejor".

@taniamezcor
FB: Tania Mezcor

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.