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Martes , 11.12.2018 / 23:59 Hoy

Meza de Redacción

La Cuarta Ola Feminista

Tania Meza Escorza

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El inicio de este 2017 luce poco esperanzador en todo el mundo, en especial para quienes pertenecemos a sectores poblacionales históricamente discriminados y violentados, ya que ante las crisis económicas, la frustración e intolerancia crecen y pueden ser la semilla que genere violencia en los ámbitos más inmediatos, como el familiar, el laboral o el escolar.

Es importante mantener la vista en esta situación, debido a que ante situaciones de violencia contra las mujeres, la reacción de las autoridades suele ser, en el mejor escenario, una solución superficial del problema que maquille un poco las consecuencias y desatienda las causas. Ante escenarios similares, las acciones verdaderamente trascendentes en el avance de los derechos humanos de las mujeres se dejan para una mejor ocasión, hasta que caen en el olvido o, peor aún, en el retroceso.

La historia la escribe quien vence, y como en el patriarcado las mujeres hemos perdido, nosotras y la lucha por nuestros derechos hemos sido históricamente invisibilizadas.

Por supuesto que la batalla de las mujeres contra el machismo no comenzó con la Revolución Francesa, pero sí fue ése el arranque de la lucha feminista colectiva, internacional y con objetivos comunes.

Las etapas históricas del feminismo no se miden por períodos, sino por olas, ya que ante cada avance histórico de las mujeres, el patriarcado lanza una contraofensiva que nos hace retroceder un poco y nos impide obtener el logro completo. Como las olas, avanzamos y luego retrocedemos.

La filósofa española Amelia Valcarcel señala tres grandes Olas del Feminismo. La Primera Ola tiene como bandera la ciudadanía de las mujeres, y se extiende desde la Revolución Francesa hasta mediados del siglo XIX. Promueve básicamente la igualdad de la inteligencia y las capacidades, traducida en el derecho de las mujeres a la educación. Sus principales impulsoras fueron Olympe de Gouges, Mary Wollstonecraft y Poullain de Barre. Luego de muchas pérdidas, (entre ellas la vida de Olympe, quien murió guillotinada) esta Primera Ola sí logró el acceso de las mujeres a la educación, aunque en muchos países la causa no fue el avance de los derechos, sino la argumentación de que si una mujer era pobre y fea, nadie querría casarse con ella, no tendría hijos, ni nadie que se ocupase de ella cuando fuera vieja, por lo que representaría una carga para el gobierno. En tal caso, era mejor dejarlas estudiar.

Posteriormente, la Segunda Ola del Feminismo se centra en el derecho al sufragio y va desde mediados del siglo XIX hasta el final de la segunda guerra mundial, en el siglo XX. Esta Ola tiene como principal causa y logro el acceso de las mujeres a votar y ser votadas, la vinculación de la batalla feminista con otras causas (como la abolición de la esclavitud) y uno de sus resultados más valiosos: la lucha conjunta de las mujeres de distintos países e ideologías en favor de todas, como la unión de las comunistas rusas y alemanas, con las sufragistas burguesas del Reino Unido y las capitalistas estadunidenses para la instauración del Día Internacional de las Mujeres.

La Tercera Ola comienza en los años 60 del siglo pasado con los postulados de Simone de Beauvoir y Betty Friedan. Se caracteriza por la masificación del término "Feminista", por la lucha por los derechos humanos de las mujeres y por la abolición del patriarcado.

Algunas teóricas señalan que esta Tercera Ola prevalece hasta nuestros días, sin embargo, es claro el surgimiento de una Cuarta Ola Feminista, la cual comenzó a elevarse a partir de la última década del siglo pasado, con el reconocimiento a las diferencias entre nosotras, la apuesta por el multiculturalismo y lo más importante, el paulatino acceso de las mujeres al poder político, fenómeno que lentamente está logrando incidir en el cambio cultural.

Y así como en todas las Olas del Feminismo ha había detracción conservadora y patriarcal, así también esta Cuarta en crecimiento sufre sus embestidas. Desde las más grandes y dolorosas como la criminalización legal de las mujeres que interrumpen un embarazo y el incremento de la violencia feminicidia, hasta las casi imperceptibles, como el uso lingüístico de una "broma inocente", a través del uso despectivo del término "Feminazi".

Justo en los años 90 del siglo XX, con el arranque de esta Cuarta Ola Feminista, surgen la Plataforma de Beijing, la convención Belém do Pará y el protocolo facultativo de la CEDAW, en ese entonces estos eventos fueron impulsados por la sociedad civil de distintas partes del Planeta. Hoy, en los vigésimos aniversarios de estas convenciones internacionales, son los gobiernos y los organismos mundiales quienes convocan. Parecería que el poder se hubiera apropiado de la causa feminista, pero es más bien la causa feminista que progresivamente se está apropiando del poder. Es la Cuarta Ola del Feminismo que, pese a las embestidas patriarcales, crece y crece.

@taniamezcor
FB: Tania Mezcor

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