• Regístrate
Estás leyendo: Weinstein: ¿Se hará justicia?
Comparte esta noticia

Estado fallido

Weinstein: ¿Se hará justicia?

Susana Moscatel

Publicidad
Publicidad

Se supone que hoy Harvey Weinstein se entregará voluntariamente a las autoridades por un caso específico de violación y agresión sexual cometido por él. Uno de ochenta. Evidentemente puede ser la gota legal que derrame el vaso, pero el hecho es que ocurra lo que ocurra son más de ochenta mujeres las que han declarado ser víctimas del productor y muy pocas de ellas han podido, por diversos motivos, hacer acusaciones formales ante la policía.

¿Es suficiente el castigo que la sociedad está imponiéndole? ¿Quitarle la vida tal y como la conoce? ¿Su negocio? ¿Su poder? No. Simplemente no por un motivo: Harvey y Cosby quizá son los peores depredadores de todos, pero como sociedad no estamos logrando del todo saber diferenciar los casos. Y con el tiempo transcurrido, las leyes podrán proteger cada vez menos a las personas agredidas. ¿Entonces quién decide? ¿Quién impone el castigo?

Por eso es tan importante que, como en el caso de Cosby, sí haya repercusiones legales. Rudas. Cárcel. Formales. Después de un proceso comprobado y claramente investigado, por supuesto. Porque sí tiene que empezar a existir un verdadero diferenciador entre un depredador peligroso y cruel con alguien que simplemente está siendo impropio.

Digo lo anterior sabiendo que Matt Damon, por ejemplo, se metió en terribles problemas por decir lo mismo. Y en efecto, ser impropio en el trabajo, en los círculos sociales o de poder debe tener severas consecuencias también, porque las víctimas de lo mismo por supuesto que sufren. Que sufrimos. Conozco muy pocas mujeres que se lo hayan ahorrado.

Así que quiero pensar que es hora de que los criminales comiencen a ir a la cárcel, los que se comportan de manera inadecuada paguen consecuencias sociales y laborales fuertes y todos los demás hayamos aprendido una lección. Que Weinstein y Cosby vayan a la cárcel podría ser un gran principio de esto.

¡Que alguien me explique!

¿Por más que seamos fans de Vaselina y sintamos una tremenda nostalgia por la película y por la obra ¿cómo es que nadie se ha cuestionado que en estos tiempos de #MeToo sigamos celebrando que (spoiler) Sandy tenga que vestirse toda embarrada y hasta ponerse a fumar para sentirse digna del amor de Danny?

¿Qué hago con mis emociones si se me ocurre ver el final de la segunda temporada de 13 Reasons Why en la madrugada, cuando no le puedo hablar a nadie para comentar el punto y desahogarme?

@SusanaMoscatel

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.