• Regístrate
Estás leyendo: ‘Tick… tick… Boom!’ (y quién llora de la emoción)
Comparte esta noticia
Viernes , 14.12.2018 / 00:34 Hoy

Estado fallido

‘Tick… tick… Boom!’ (y quién llora de la emoción)

Susana Moscatel

Publicidad
Publicidad

Amar, verdaderamente amar al teatro musical te hace una especie de geek muy solitario en ocasiones y uno aprende a vivir con ello. Pero de vez en cuando la vida te regala días como éste que compensan por todas esas miradas de desdén, de incomprensión y de “mejor hablemos de Batman vs. Superman”, que habitualmente te avientan tus amigos.

Lin-Manuel Miranda, creador de Hamilton, In The Heights, la música de Moana y simplemente autor de muchos de los mejores momentos de la vida de miles, acaba de anunciar que su debut como director será del musical de Jonathan Larson, llamado Tick.. Tik… Boom! en el cine. La producción será apoyada por Brian Grazer y Ron Howard.

¿Qué tiene esto de especial? ¡Todo! En un apasionante y enloquecido círculo de amor que se cierra al llegar el más brutal genio loco del teatro actual, a darle vida al hombre que cambió por siempre y para siempre el teatro musical en los 90 con Rent.

No hay forma de contarles toda la historia en este espacio, pero imaginen un chico que está por cumplir los 30 años al final del milenio pasado preguntándose si había tomado la decisión correcta sobre su carrera profesional. ¿Tendrá lo que se requería para escribir teatro musical? A modo de monólogo, eso era Tick… tick… Boom!, (más tarde se trabajaría para tres actores) Ese chico, Jon, es el mismo que eventualmente retomó la idea de hacer un musical moderno basado en Le Boheme de Puccini, solo que en medio de la pobreza, la juventud, Nueva York y la crisis del sida a tope.

Esa obra cambió muchas de nuestras vidas para siempre. En lo personal, lo supe en el primer momento que la escuché, a finales de 1997. Lo mismo le pasó a un mucho más joven Lin-Manuel Miranda, ahora rey Midas del teatro, quien me contó en entrevista que Rent definitivamente era la obra que lo había cautivado para siempre. Ahorró, ahorró y ahorró para por fin conseguir un boleto en la última fila del Nederlander Theatre en la calle 41 de Nueva York.

Compartimos anécdotas de cómo lloramos al conocer a los padres de Jonathan, porque desgraciadamente él murió de un aneurisma un día antes del estreno oficial de Rent en Broadway. Lo que sí sabemos es que el proceso fue brutal, basado también en muchas experiencias de su vida y es un musical tan o más importante ya, a poco más de 20 años, que cualquier clásico que se les ocurra mencionar.

Jonathan y Lin-Manuel, ambos tuvieron acercamientos y aprendieron del gran Stephen Sondheim y de esa manera lograron mantener mucho de lo mejor de los clásicos junto con la reinvención de un género, dos veces, de maneras totalmente diferentes pero no menos impactantes.

Sí. Es de las noticias que me agarran sensible, me hacen romper en llanto de la emoción. Pero no es por eso que sé que la ópera prima de Lin-Manuel con la predecesora de Rent es una de esas noticias que en años serán clásicos.

Lo sé, porque estamos hablando de los más enormes talentos del mundo confrontando la muerte.

Redefiniendo la mortalidad en una forma moderna de arte. Eso a mí, sí me hace llorar. 

Twitter: @SusanaMoscatel

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.