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Domingo , 24.06.2018 / 02:19 Hoy

Estado fallido

'House of spoilers'

Susana Moscatel

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No mundo de bingos locos. No todos pudimos aventarnos la quinta temporada entera de House of Cards justo antes de las 13 horas de ayer. De hecho existimos algunos que muy responsablemente escondimos el control remoto debajo del tanque de gas para no poder prender la televisión al llegar a casa el lunes por noche. Porque yo no sé ustedes, pero si picaba ese botón rojo justo a las doce de la noche, no habría poder humano que me hubiera permitido separarme de la televisión. Y hoy tenía, por lo menos, que intentar ser productiva.

Mi productividad se vio mermada por la batalla contra la ira que estoy librando, después de tener varias conversaciones (de las que salí literalmente corriendo), en donde gente sin quehacer (incluyendo dormir) a fuerzas querían mi opinión de lo que hizo Clarie Underwood en el capítulo seis. ¿¡Seis!? ¿En serio? Hoy me levanté muy temprano y mientras hacía ejercicio vi el primero. En otro ejercicio, mucho más rudo que el aeróbico que pretendía realizar me prometí, que si hoy cumplía con todos mis objetivos, en la noche vería el dos. Y así planeo mi semana, como una madre que premia con un postre al niño que comió sus verduras. ¿Por qué me quieren robar de eso?

Hace unos tres años, cuando este tipo de locura empezaba a sobreponerse ante los millones de fans que somos de algunas series, escribí “spoilers en tiempos de Netflix”, buscando en cierta manera hacer un manual en el cual todos podamos convivir sin matarnos, ya sea en la vida real o en las redes sociales, cuando series tipo House of Cards, Orange is the New Black, o incluso (por la diferencia de su formato de exhibición el “incluso”) Game of Thrones o Walking Dead.

Mi conclusión fue la misma que cuando quieres tocarle la panza a una mujer embarazada. Mi primer instinto es ahórranos la incómoda situación. Pero si ya hay mucho confianza y mucho deseo de compartir, entonces hay que pedir permiso. Y saber aceptar un “no”. Ya sea amable, nervioso o incluso hostil.

En mi caso, favor de abstenerse al menos dos semanas. Estoy poniendo a prueba mi resistencia y no estoy segura de que pueda comer mis verduras todos lo días. No por eso merezco que me arruinen la experiencia por la que esperé un año entero.

¿Les parece bien que la reseñemos juntos en tres semanas? Si para entonces no la han visto, entonces ya queda claro que no les importa tanto. Y de todas maneras no siempre hay que avisar antes del golpe, o como dicen nuestros vecinos, nada vendrá sin un spoiler alert.

¿Ven cómo las telenovelas todavía tienen ventajas sobre Netflix? Cuando lo que vas a ver al aire se decide en el mercado en una plática entre el productor y la de los pollos (historia y confesión real) tres días antes del aire, ¿quién demonios te podría arruinar la sorpresa?

Twitter: @SusanaMoscatel

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