• Regístrate
Estás leyendo: Donald en el país de las pesadillas
Comparte esta noticia
Viernes , 14.12.2018 / 14:41 Hoy

Estado fallido

Donald en el país de las pesadillas

Susana Moscatel

Publicidad
Publicidad

Uno de los primeros actos de la presidencia de Donald Trump, después de, efectivamente dejar a millones de estadunidenses sin seguro médico de un solo plumazo, fue decirnos que no creamos lo que vemos, sino lo que él nos dice. Bueno, en realidad dijo que los medios estaban engañando al mundo con las imágenes de la en verdad patética asistencia a los eventos inaugurales de su mandato. Lo cual es de risa loca (y terror total), porque por más que el hombre quiera acusar a “los medios deshonestos” de “crear una división a través de las mentiras, cuando él lo único que busca es unificar a su país”, esas imágenes fueron tomadas y compartidas por miles de ciudadanos de pie en las redes sociales. Y tres minutos después ya circulaban como memes. Como ya es costumbre (y problema en ocasiones), los medios tardaron un poco más en dar los datos, porque tienen esa latosa labor de tener que verificar las cosas.

Por otro lado, por más extraordinarias que fueron las marchas a favor de la mujer que surgieron, primero en Washington, pero que se reprodujeron en tantas ciudades del mundo, tampoco faltó el que hizo su agosto con este sentimiento tan necesario de mantenernos unidas ante un líder mundial tan pronunciadamente misógino. Claro que en México los eficientísimos de la piratería sacaron sus camisetas a las calles antes de que quedara organizada la réplica de la marcha. Pero en Londres, donde nos encontramos para cubrir la segunda parte de la cinta Trainspotting (ya habrá mucho que platicarles de eso) hay que admitir que se pusieron bastante creativos.

Como suele ser, entre protestas por Siria, Palestina y un par de temas locales más, aparecieron en Trafalgar Square poetas y artistas que con gises de colores recreaban a una versión feminista de Alicia en el país de las maravillas estilo Disney, exigiendo nuestros derechos. De la misma manera en el suelo había poesía escrita declamando lo maravillosas que somos y haciendo sorna de Trump. Pero al menos había que dar una libra para el que quisiera retomar el momento con el lente de su teléfono. Los peniques eran insultos, por supuesto.

Así se van comercializando la batallas que toman la iconografía del entretenimiento popular (sin pagar derechos por ello). No sé si es exactamente la mejor manera de que el mensaje llegue, pero el hecho es que es un lindo negocio, con un mejor mensaje. Mucha gente dice que nos preocupemos por nuestros problemas nacionales y no por Trump (como si ese no fuera uno de nuestros más serios problemas nacionales ahora), pero es muy posible que con todo lo que pasó este fin de semana, el mensaje de solidaridad en contra del abuso hacia la mujer haya llegado a rincones que nunca hubiésemos imaginado.

Entre eso, los memes y el video que seguramente les llegó a su WhatsApp que al abrirlo aparenta ser una llamada de Donald Trump, queda muy claro que aún tenemos la capacidad de divertirnos con las cosas más agrias del mundo. Hasta que se pueda. Y llevamos apenas un fin de semana.

¿En serio?

¿Nadie ha considerado seriamente a Madonna como candidata para hacerle la competencia a Trump en cuatro años? ¿Han oído la claridad y contundencia de todo lo que dice últimamente? ¿Conocen a alguien más inteligente y capaz? Y para el caso, ¿de que la pueden acusar que no haya asumido? Y para el caso, ¿eso sigue importando o solo los hombres pueden hacer horrores como decir que “pueden agarrar de sus partes privadas a las mujeres cuando quieran”, y aún así ser presidentes?

Twitter: @SusanaMoscatel

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.