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Miércoles , 12.12.2018 / 23:31 Hoy

Estado fallido

Adiós, Canal de las Estrellas

Susana Moscatel

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No solo fue la despedida de Joaquín López-Dóriga del espacio nocturno de Televisa y todos los movimientos en la programación lo que ha cambiado en la televisora. A partir de hoy, Televisa está formalmente actuando bajo la premisa del ventaneo. ¿A qué me refiero con esto? Pues básicamente a que el Canal 2 ahora es oficialmente considerado como una ventana más, la estelar sin duda, pero una más, de muchas plataformas a través de las cuales Televisa buscará colocar todos sus contenidos. En base a esto y en una plática muy interesante con Pepe Bastón, presidente de Televisión y Contenidos de Televisa, y varios de los principales ejecutivos de la empresa, se nos presentó el nuevo logo, imagen y actitud con la que ellos están enfrentando los evidentes cambios generacionales y tecnológicos que han llegado para transformar la televisión, para siempre.

¿Habrá mucha diferencia? Eso lo tendremos que vivir en las pantallas (ya son muchas y diversas) a partir de hoy. Lo primero a lo que todos se tendrán que acostumbrar es que el Canal 2 ahora solo se llama Las Estrellas. Será muy divertido ver cómo la gente y los mismos personajes de Televisa se acostumbran a llamarlo así. Los mismos ejecutivos se trababan al intentarlo y reían al respecto.

¿Qué más está sobre la mesa? Platicamos sobre la diferencia entre hacer telenovelas y series. Aunque reconocen los ejecutivos que el nombre telenovela ya no suena a lo más moderno (hubo debate por a palabra viejito) por otro lado, saben las virtudes de un formato de muchos capítulos, todos los días de la semana, cuyo costo se puede amortizar de esa manera. La mayoría de las series (fuera del formato de OTT o streaming) suelen transmitirse una vez a la semana y tener muy pocos capítulos por temporada. Unos veintitantos (o 13 últimamente). Esa es una apuesta demasiado ruda para la naturaleza de la televisión abierta mexicana que suele ir entre 200 y 300 capítulos por novela. Pero si habrá tantas ventanas más, incluyendo a Blim, los socios comerciales, los celulares, a lo que se les ocurra a ustedes, la idea sí es, nos cuentan, darle otro sentir y calidad al producto final. Y así amortizarlo. Tratando de capturar a las nuevas generaciones (que aseguran, a pesar del pensamiento popular, SÍ ven la televisión abierta) sin perder a su audiencia de siempre. Para esto, El Güero Castro y Roberto Gómez Fernández ahora serán los responsables de encontrarle el modo a estos contendidos. Vaya reto, pero después de varias pláticas con ellos, queda claro que esto es algo que se viene cocinando desde hace mucho. El hotel del los secretos, para empezar, es una muestra de por dónde puede ir la cosa ahora.

Así que quizás poco a poco el término telenovela desaparezca. Pero como nos dijo Pepe Bastón, "los géneros son similares". Tal vez estamos viendo el nacimiento de un híbrido muy interesante.

Otra cosa que está pasando, y lo admiten, es que la mujer está tomando el control. Tanto el control remoto (ese creo que siempre lo hemos tenido) como el control de la situación. "La mujer debe dejar de ser víctima en la pantalla, porque hace años ya no lo es en la realidad", nos dijeron. Eso, sin duda, suena mucho más aspiracional que ponerse a esperar a que el príncipe venga a rescatarnos. Disney ya se dio cuenta de ello hace años, ya le tocaba a Televisa. Será también interesante ver cómo realizan la promesa de entregarnos ahora personajes con matices. No puro bueno o malo. Eso querría decir, por ejemplo, que no nos regocijaríamos más con personajes como el de "Maldita lisiada", Soraya Montenegro. Pero con éxitos contundentes como La rosa de Guadalupe, dudo profundamente que desaparezca eso del todo.

Son demasiadas cosas que se resumen a esto: generar contenidos que los consumidores de las nuevas plataformas quieran ver. Y no perder lo ya ganado por más de seis décadas. Las alianzas y coproducciones estarán a todo lo que da (se dicen completamente abiertos a trabajar con quien sea) y si las cosas son como nos cuentan, dejarán de estar sentados en sus laureles (palabras de ellos) debido a tanto éxito por tantos años con la misma fórmula.

Todo esto es muy interesante, hasta fascinante. Pero al final del día, quien decidirá si están a tiempo, y si pueden mantener este indudable liderazgo ante un panorama completamente cambiante, solo serán los ojos del otro lado de todas esas ventanas. En otras palabras: usted.

Twitter: @SusanaMoscatel

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