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Miércoles , 17.10.2018 / 16:33 Hoy

Al descubierto

Ser guanajuatense NO es sinónimo de ser panista

Sofía Negrete

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A una semana de la jornada electoral: Diego Sinhue Rodríguez Vallejo es gobernador electo, Gerardo Sánchez García, el peor candidato del PRI a la gubernatura, al sacar una paupérrima votación y Ricardo Sheffield está más que listo para jugar en las grandes ligas o en la trinchera que lo ponga Andrés Manuel López Obrador.

Los resultados arrojados en la contienda electoral del primero de julio muestran un escenario político muy diferente al que se dibujó hace seis años. Guanajuato se mantiene como bastión panista, Morena resurge y se posiciona como muchos vaticinaron, el declive del priismo y el Verde se mantiene en Guanajuato pero no en otras entidades.

Hace seis años la ola y triunfo de Peña Nieto hizo tambalear al panismo guanajuatense, hoy un partido de izquierda mostró que no está penetrando en el Estado, sino que ya está en Guanajuato.

Varias cosas quedan para la reflexión, la principal es que Guanajuato se reafirma como un bastión panista y se convierte en la única entidad donde Andrés Manuel López Obrador no ganó. Lo cual puede interpretarse en que los guanajuatenses que votaron, más no todos, están conformes con lo que está sucediendo en la entidad de lo contrario el voto hubiese sido para la oposición.

Como dirigente nacional del PAN, Germán Martínez en el 2008 en su estancia en León, en aquel polémico consejo nacional dijo “vamos a guanajuatizar México”. Hoy el gobernador electo Diego Sinhue Rodríguez Vallejo hizo suya la frase de “ser panista es sinónimo de ser guanajuatense y ser guanajuatense es sinónimo de ser panista”.

En el primer caso la soberbia se comió al panismo y en el segundo, el Gobernador Electo no puede caer en lo mismo, los números no le dan para eso, siguen siendo gobierno pero Guanajuato no se pintó de azul en todas las trincheras como en el 2006.

La votación que recibió comparada con quienes lo han antecedido es menor a la que registró Miguel Márquez Márquez y Juan Manuel Oliva solo superó los votos que alcanzó el ex gobernador Juan Carlos Romero Hicks.

Hace seis años Miguel Márquez Márquez sacó un millón 111 mil 623 contra un Juan Ignacio Torres Landa que logró 948 mil 590, solo hubo un ocho por ciento de diferencia; el panismo que gobernaba 36 municipios perdió 13, entre ellos la alcaldía de León con Bárbara Botello Santibáñez.

Juan Manuel Oliva Ramírez, ganó la gubernatura el 2 de julio del 2006 con un millón 166 mil 820, logró 55 mil 197 votos más que Miguel Márquez Márquez y 162 mil 217 votos más que los que registró Juan Carlos Romero Hicks en el 2000.

En esa contienda Miguel Ángel Chico Herrera sacó 494 mil 448 votos considerado el peor candidato priista por el bajo número de votos; en el 2000 el entonces candidato a la gubernatura Juan Ignacio Torres Landa logró sumar 604 mil 363 votos.

La administración que encabece Diego Sinhue Rodríguez Vallejo será clave para que el estado siga gobernado por Acción Nacional y por supuesto que tiene plazo para dar resultados y son los primeros tres años. Mismo período que falta para la siguiente elección intermedia.

La próxima administración estatal tiene el reto como el próximo Gobierno Federal lo tendrá. En ambos casos tendrán que dar resultados si quieren mantenerse lo cual se verá reflejado en las urnas en la próxima contienda electoral.

Las miradas y lupas estarán sin duda en la herencia que le deje Miguel Márquez, Diego no puede permitirse los errores que en su momento se vieron en su equipo las circunstancias no están para andar enmendando por lo que tendrá que blindarse con un gabinete que de resultados desde el inicio, no hay momento para la improvisación.

sofia.negrete@milenio.com
@sofia_negrete

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