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Viernes , 21.09.2018 / 07:34 Hoy

Negocios en Movimiento

La basura

Sergio Luis Naumov

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Estaban cuatro tambos de basura platicando sobre su trabajo, uno de ellos muy elegante, de plástico negro impecable, equipado con tres compartimientos: uno de ellos, para tirar los productos orgánicos, el otro para plásticos, y el último para el aluminio.

Le decía a los otros tres que sus patrones eran una familia ordenada, que lo llenaban de bolsas bien cerradas en el compartimiento correspondiente, y veía que la familia era de clase económica alta, pues todas las envolturas referían a productos caros; no son gente desperdiciada, pues solo tiran cáscaras de fruta y verdura. En sus costumbres se ve que no tienen un vicio como el tabaco o el alcohol, siempre lo mantienen limpio.

El otro tambo, algo oxidado, de metal, ya con algunos agujeros, todo un desastre, pues la familia con la que vive tira todo revuelto, no separa nada. Los niños dejan todo los dulces que les compran sus papás, el papel de baño lo tiran a un cuarto de acabarse. Se enferman mucho, pues tiran recetas, radiografías, y hasta los tickets de la tarjeta de crédito. Huele muy feo, pues casi no pasa el camión por ahí; se ve que es una familia que es de clase económica media-baja, pues a cada rato compran aparatos electrodomésticos de última generación, y se ve que están llenos de deudas.

El tercer bote es de plástico, esos de 200 litros, aunque no tiene separación. Sus dueños tiran todo en bolsa, más o menos clasifican la basura, compran producto de mediana calidad, desperdician poco. Algo que ha visto es que cada semana tiran botellas de vino vacías, y cajetillas de cigarro; todos en la casa son viciosos, papás e hijos adolescentes. No existe una buena educación, pues la pasan gritándose. Cree que son de clase social media baja, pues compran productos baratos y lo demás se lo gastan en lo que los daña.

El último tambo está afuera de un departamento, la familia de tres miembros tira todo revuelto, casi no consume lo que compra, y se concentra en tres o cuatro productos. El pollo casi siempre lo tira completo, igual pasa con la carne; lo que más se consume es la “comida chatarra” tiran las bolsas de las cadenas rápidas vacías, revelan su intimidad amorosa mucho, y salen muy frecuente a comer fuera, son de clase social media alta.

Ah, ¡qué chismosa es la basura! ¿Verdad?

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