• Regístrate
Estás leyendo:
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 03:55 Hoy

Último Round

Nunca tarde

Sergio Gómez

Publicidad
Publicidad

Fidel era mi héroe, recuerda papá. Cuando entró a la vocacional 7 del Poli –me refiero a papá, no a Fidel- apenas se habían deshojado algunos calendarios desde aquel último e inolvidable Año Nuevo de los 50.

Fidel y El Che fueron los héroes de una generación mítica, la de papá. La romántica revolución caribeña –con sus barbados que despachaban en oficinas de gobierno y con su valentía de ponerse contra Sansón a las patadas- le enchinaba la piel a los estudiantes de antaño.

Cuando el octubre anterior a la masacre estudiantil del 68 Guevara fue inmortalizado en Bolivia, la camada de papá adoptó a su mártir. Dicen que El Che murió a tiempo. ¿Y Fidel?.. Es que a Fidel solamente podría matarlo el tiempo. Nadie más, ninguna bala, ningún veneno, ninguna conspiración, ningún disidente, ningún imperio.

Hablamos del tiempo. Ese cabrón. El que siempre anda con prisa. No espera.

No detiene su andar atropellado. El tiempo deslavó el verde olivo para que, el día en que yo escuchara noticia de un tal Fidel, creyera que aquel hombre de uniforme descolorido era un dictador.

Años después, al tiempo le dará por deshacer mi plan de entrevistar al viejo de ropa deportiva.

Se murió Fidel, me dirán una noche en medio de una fiesta. Y al oírlo sabré que, de nueva cuenta, no llegué a tiempo a la cita. Que debí pisar el acelerador de mi crecimiento como periodista para tener la altura de cruzar palabra con Fidel. Me daré cuenta que uno llega tarde a todos lados: a La Revolución Mexicana, al 68, llega uno tarde hasta al proceso electoral de 2006… Me cae el veinte que uno se siente como correteando torpemente al Pasado. Como si allá, en otra época, en días lejanos, aparecieran todas las coyunturas, como si el Tren de la Historia hubiera cerrado su estación en el Presente y uno con boleto en mano.

Pero no es así.

Pronto estaré seguro que las fechas que los maestros nos obligaban a memorizarnos para los exámenes de secundaria, esas efemérides que nos hacían leer al frente del colegio, los lunes, en los actos cívicos, esas fechas que hoy son asuetos y motivos de desfiles o luto, no aparecían marcadas en rojo en el calendario hasta que gente como Fidel se animó, por ejemplo, a asaltar el cuartel Moncada, a subirse al Granma…


Sergio Gómez Villarreal @sergomezv

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.