• Regístrate
Estás leyendo: Es que estamos chavos
Comparte esta noticia
Jueves , 21.06.2018 / 03:53 Hoy

Último Round

Es que estamos chavos

Sergio Gómez

Publicidad
Publicidad

Si en algo coinciden la derecha y la izquierda es en sus diagnósticos sobre la juventud. En ambos polos políticos existe la percepción de que las nuevas generaciones prefieren mantener distancia de los asuntos públicos. Hay desconfianza, dicen.

Hace unos días, en México, el secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, ahondó en el tema: “hay un problema de falta de confianza de la población, sobre todo de los jóvenes en las instituciones que hemos venido creando a lo largo de los últimos 100 años, en las autoridades públicas, en los parlamentos, en los sistemas bancarios, en las multinacionales e inclusive en la democracia”.

Puso como ejemplo el triunfo del No en el plebiscito por los acuerdos de paz en Colombia y la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea: “los jóvenes de Inglaterra, que era cuyo futuro estaba en juego, no votaron o votaron muy poco, y permitieron que otros definieran su futuro”.

Por su parte, en el documental Requiem for the American Dream, el intelectual Noam Chomsky arroja luces sobre la pasividad de los jóvenes –y de la gente en general- en los asuntos públicos. Explica que uno de los Principios de la Concentración de Poder y Riqueza utilizados por los dueños de los grandes capitales consiste en marginar a la población de las decisiones políticas y económicas.

El filme, permite apreciar cómo Chomsky añora no solo la distribución de riqueza que había en Estados Unidos durante los años 60 sino también la ebullición de los movimientos sociales. La tesis resulta obvia: a mayor participación de ciudadanos, menor desigualdad.

El problema es el rostro que muestra la juventud hoy en día. Entre los jóvenes, hay pocos disidentes. “Es que estamos chavos”, reza la justificación en las redes sociales y en las gorras diseñadas para las borracheras.

Lo que resulta más alarmante es que la escasa disidencia en países como México corre el riesgo de desaparecer. El caso más significativo es el de los estudiantes de Ayotzinapa.

Pero no todo está perdido. Chomsky parafrasea a su entrañable amigo, el historiador Howard Zinn: “lo que importa son los incontables y pequeños actos de gente desconocida que sentó las bases para los eventos significativos de la Historia. Ellos son quienes han hecho cosas en el pasado, quienes las harán en el futuro”.


Sergio Gómez


twitter: @Sergomezv

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.