• Regístrate
Estás leyendo: Ciudades de aluvión y de cemento o Ciudades de conocimiento
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 19:52 Hoy

Columna de Senén Barro

Ciudades de aluvión y de cemento o Ciudades de conocimiento

Senén Barro

Publicidad
Publicidad

El pasado 20 y 21 de octubre tuvo lugar en Pachuca, la primera “Conferencia de Ciudades del Conocimiento, Innovadoras y Emprendedoras”. Organizada por el Estado de Hidalgo, contando con la participación de más de dos mil personas. RedEmprendia tuvo el honor y la responsabilidad de coorganizar el evento, junto con el Instituto Politécnico Nacional de México.

RedEmprendia, presente en 8 países de la región iberoamericana, está formada por 28 de sus mejores universidades, además de Universia y Banco Santander. Siendo los objetivos la transferencia de investigación y desarrollo, la innovación y el emprendimiento responsables desde la universidad, resulta evidente nuestro papel y compromiso como catalizador de la conferencia.

El atractivo de una ciudad depende de la combinación de diversas variables: políticas públicas y sistemas locales de innovación, integrados a la realidad regional pero con ambición internacional; talento humano propiciado por la existencia de una educación pertinente y de alta calidad; clústers empresariales innovadores y con alto potencial de crecimiento; infraestructuras de comunicación y transporte eficientes que faciliten la difusión del conocimiento, sumadas a plataformas urbanas modernas y amables con el ciudadano, que mejoren su calidad de vida y que estimulen la captación de talento externo. A ese tipo de ciudades, donde esas variables convergen, y se conjugan para propiciar un desarrollo equilibrado y sostenible, se les llama “Ciudades del Conocimiento”. Por definición esas ciudades han de ser innovadoras y emprendedoras.

La región latinoamericana se encuentra ante el enorme desafío de “la trampa del ingreso medio”, que supone un estancamiento entre la pobreza y la prosperidad y se asocia a unos costes salariales bajos pero mayores que los de otros países y regiones, con las que es muy difícil competir. Esta situación aflige a países, como muchos de los latinoamericanos, que basan su eterna esperanza de progreso económico y social en su amplia disponibilidad de recursos naturales y en su riqueza biológica. Cuando va bien la economía de los países demandantes de estos bienes, le va bien a América Latina. Pero estas situaciones de bonanza, aunque suponen un aumento del PIB y de la renta per cápita de los países de la región, son de tipo coyuntural y si no son utilizados estratégicamente pensando en el día después, dejan poco poso.

Para salir de esta “trampa del ingreso medio” es necesario invertir en educación, en investigación, en infraestructuras físicas y tecnológicas, potenciar sinergias en torno a ecosistemas del conocimiento, polos de atracción de talento, proyectos e inversiones. Ni siquiera es suficiente con ir pasando de una economía primaria a una industrial; se necesitan aceleradores para alcanzar pronto la economía digital y quizás el más potente de ellos sea la conformación de ciudades del conocimiento en la región.

Tenemos ejemplos en el mundo. Corea del Sur tenía una renta per cápita de 87 dólares en 1962, inferior a la casi totalidad de los países de América Latina y el Caribe. Hoy su renta supera los 20 mil dólares. No hay milagros ni enormes bolsas de petróleo u otras riquezas naturales en su territorio. Simplemente han invertido de modo sostenido y creciente en educación, innovación, tecnología y políticas sociales.

Realizada con éxito esta primera Conferencia, nos queda mucho trabajo por delante. Como dijo el escritor mexicano Gabriel Zaid, reflexionando sobre el papel de los intelectuales: intelectual influyente es aquel que opina periódicamente sobre asuntos de interés público y es atendido por las élites. Si no le hacen caso los poderosos, observa Zaid, nuestra persona no es más que una inconducente opinadora. Pues bien, nosotros no queremos ser opinadores, ni siquiera meros descriptores de la situación existente en la región en relación a los ecosistemas urbanos del conocimiento. Queremos ser prescriptores de acciones, aunque sea a otros a los que les corresponda llevarlas a cabo. Por eso hemos diseñado esta Conferencia más para prescribir que para describir. Ojalá hayamos acertado. Si es así, servirá para dar luz al camino de las políticas públicas y académicas, implicar más al tejido productivo de la región y sensibilizar a la sociedad latinoamericana, que en ello va buena parte de nuestro futuro.

Senén Barro

Presidente de RedEmprendia

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.