• Regístrate
Estás leyendo: Industrializar el campo, tarea de Fayad
Comparte esta noticia
Martes , 18.09.2018 / 09:15 Hoy

Columna de Sarkis Mikel Jeitani

Industrializar el campo, tarea de Fayad

Sarkis Mikel Jeitani

Publicidad
Publicidad

Industrializar el campo es la única posibilidad para llevarles desarrollo a los campesinos y resolver la crisis de migración a las zonas urbanas que generan día a día un crecimiento demográfico negativo.

La importancia radica en que los campesinos puedan reivindicar sus carencias tales como vivienda, la pobreza; generar un bienestar de convivencia social que se debe tener en cuenta para la inclusión en sus territorios, sin tocar la sensibilidad del respeto a las tradiciones, formas de vivir y de producir.

Debe reformar la estrategia de Estado, además de inducir a los campesinos para participar en los mismos servicios de los que gozarían como fruto del desarrollo industrial del campo y quienes viven en las urbes de dicho territorio como lo son: seguridad, servicio público, educación, vialidad, entre otros, respetando la congruencia en sus formas de apropiación en el campo.

Para dejar atrás lo que todos pensamos sobre el campo, que es un territorio de sacrificio, sin esperanza, poca posibilidad de tener oportunidades, fuera de cualquier perspectiva del ordenamiento territorial rural, fuera de la consulta de la realidad de los que habitan esos lugares que forman parte de la marginación y el atraso donde no se permite disfrutar del bienestar social.

Muchos de los políticos y economistas consideran al campo como una bomba social que pueda estallar en cualquier momento, por la imposibilidad de llevar el desarrollo e incorporales a la civilización industrial y económica del país.

Parte de este razonamiento es el miedo de los empresarios para invertir en una zona alejada del mercado masivo, aislado geográficamente de las zonas del desarrollo industrial efectivo, sin mano de obra calificada, aunado a la probable contradicción de los usos y costumbres que pudiera generar el proceso del desarrollo industrial, derivado del orgullo y celo que los campesinos sienten por su territorio.

Agregando a todo ello la ausencia del Estado para resolver el problema y disminuir los índices de pobreza que día con día incrementan la violencia innecesaria por falta de las bases elementales de vivir dignamente y gozar del bienestar común así como propiciar las condiciones de participación política y mayor atención a problemas asociados a tensiones territoriales por proyectos para industrializar el campo.

Tampoco la política pública asume la decisión en zonas rurales con los campesinos quienes son grupos prominentes, padecen dificultades agrarias, sociales y económicas. A quienes se les deben brindar oportunidades y proporcionar una vida digna. Ésta lectura no es más que una reseña de ideas del porqué no se logra desarrollar industrialmente el campo.

El gobierno actual del Estado de Hidalgo encabezado por el licenciado Omar Fayad Meneses quien quiere disminuir de manera considerable la pobreza en Hidalgo y hacer al campo competitivo, dentro de un contexto nacional y por qué no, internacional, debe comenzar por atender al campo que representa las bases del progreso; vale recordar que el gobernador Omar Fayad Meneses quien en diversos eventos y encuentros con el sector campesino manifestaba su interés e intención de colaborar en conjunto para elevar el nivel de vida y disfrutar de la riqueza de su territorio, además de contar con el apoyo económico y la capacitación.

Ha anunciando que la época de las despensas se acabó y así comienza la época del trabajo, lo que da inicio a una revolución industrial en el campo, pese a que lastima los intereses de los poderosos políticos quienes siempre utilizarán la despensa y los apoyos como medio electoral, no para resolver los problemas que viven los campesinos.

Debemos entender que no sólo con la intención o al ser generosos se resolverán los problemas, se requiere una política pública con profunda seriedad al igual que proyectos se consideren desde la asesoría en la siembra, la tecnificación hasta la comercialización final al consumidor, simplificando la intermediación, abaratando costos de transporte, fundar bancos de semillas, manejar precios y estadísticas, diseñar canales propios de mercados, diseñar reglas de comercialización y atender proveedores, buscar mercados externos y a la vez, animar al campesino o proveedor a transformar sus cosechas más competitivas y cultivar más hectáreas para obtener mejor calidad y mayor rentabilidad.

Todo lo dicho y sin duda Omar Fayad Meneses lo tiene presente y se encargará de dignificar este fenómeno y junto con el congreso local van a diseñar políticas públicas para desarrollar la industrialización en el campo y así permanecerá esta revolución del cambio que opera Omar Fayad.

Lo anterior no se puede lograr si los campesinos no ponen de su parte el entusiasmo y apuntan un proceso de soberanía alimentaria que permita tener la capacidad de decidir sobre este tema de cambio y la modificación de la estructura social igual que cultural que generen nuevas interacciones con su territorio para construir una conciencia colectiva.

colegiolibredehidalgo@gmail.com
www.colegiolibredehidalgo.com.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.