• Regístrate
Estás leyendo: Cristalazos, bandas y policías
Comparte esta noticia
Domingo , 27.05.2018 / 07:24 Hoy

Columna de Sara S. Pozos Bravo

Cristalazos, bandas y policías

Sara S. Pozos Bravo

Publicidad
Publicidad

La semana pasada me ausenté de este espacio. La razón, un cristalazo a mi vehículo estacionado afuera de una tienda de conveniencia ubicada junto a una gasolinera en López Mateos, en el corredor lleno de un montón de esas tiendas en Tlajomulco. El saldo de ese incidente: robo de mi computadora personal, el maletín en el que la llevaba, el disco duro externo en el que tenía todo mi trabajo de casi 15 años. Doce minutos después de mi llamado al 066, llegaron los policías. Les conté que había bajado a comprar y que cuando había salido ya no estaba mi maletín. La charla con los policías me llenó de escalofrío. Indignada por el incidente, les sugería que me dijeran quién o quiénes eran los que se dedicaban a robar, que me orientaran sobre dónde encontrarlos o me dieran el número de teléfono. Estaba dispuesta a dejarles la computadora y les pagaría por el disco duro externo. Los policías me dijeron: “no sabemos”. Yo, indignada aún, esperaba una reacción de indignación por parte de los dos elementos, pero ni siquiera se dieron cuenta de mi planteamiento. Luego, en la conversación, me entero que es una banda que tiene dos o tres meses –y mientras más información me daban, más me indignaba- que no habían podido atrapar. Cuando les cuestiono sobre el tiempo, refiriéndome a los meses en los que se habían dado los cristalazos, los policías me precisaron la información sin darse cuenta. “No, no son dos o tres meses. Son dos o tres años”. Entonces decidí ir a poner la denuncia a la oficina de la Fiscalía. Pensé: “al menos, les daré más trabajo”. Pero fue una mala decisión. Antes de presentarme, hice mi investigación: sí, es una banda que se mueve en al menos seis vehículos que mis informantes me describieron y que, al menos cuatro de estos vehículos, traen placas de otros estados. Llegué a la oficina de la Fiscalía y ahí, el espacio físico, la pésima atención, la incapacidad de los funcionarios es aberrante, vergonzosa. Creían que me estaban haciendo un favor y en ese mismo término los traté: les exigí un buen trato, orientación correcta y atención. Indignados, los funcionarios cedieron a mi exigencia pero eso no recuperaría mi equipo ni mi información. Un tema como este es irrelevante en el contexto electoral en el que se da. Quizá por eso, las campañas mediáticas son tan efímeras, inconsistentes y huecas, que hartan a los mexicanos que viven el día a día en la inseguridad, el desempleo y el mal desempeño de algunos funcionarios.


www.sarapozos.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.