• Regístrate
Estás leyendo: Barbarie
Comparte esta noticia
Miércoles , 17.10.2018 / 11:57 Hoy

Columna de Sara S. Pozos Bravo

Barbarie

Sara S. Pozos Bravo

Publicidad
Publicidad

Quién sabe si las redes sociales nos denigraron como humanidad o si la humanidad se había denigrado sola; quién sabe si algún día entendamos la complejidad y la responsabilidad del derecho a la libertad de expresión y las consecuencias de su ejercicio; y quién sabe si como mexicanos algún día dejemos de ser lo que somos para elevar nuestro propio nivel de autocrítica, dejando la autocompasión para otras generaciones.

El horror me llega cuando las imágenes y los videos circulan tan libremente que, cualquiera, los puede ver. Prefiero ignorarlos porque nada bueno deja ver cómo una turba de personas quema sin misericordia –ni razón alguna- a otros dos seres humanos. Lo primero que pienso después de la noticia es que hemos regresado a la época de la Edad Media, aquella en donde por y con la santa bendición de la Iglesia Católica, se llevaban a la hoguera a todo aquel que pensara y creyera en algo distinto a la fe católica. Las hogueras eran la fiesta del pueblo, el desahogo a los problemas, el momento de la rabia y el dolor de los parientes. Los más gritaban -como lo hicieron los pobladores de un pueblo en un estado como Puebla- azuzando el delito y celebrando la falsa justicia hecha por mano propia. Antes –como ahora en Puebla- el linchamiento sigue siendo asesinato y el mismo debe ser condenado y perseguido como tal.

¿Qué pasará ahora con los pobladores que lincharon a dos campesinos, mismos que fueron erróneamente confundidos –y señalados- como secuestradores? ¿En qué momento la justicia llegará a los familiares de los hoy occisos? ¿Hasta dónde las autoridades municipales permanecieron indiferentes ante un hecho tan dramático como el que nos ocupa?

La barbarie moderna nos mantiene ocupados en las redes sociales. El tiempo que le dedicamos a navegar, a enterarnos de lo que sea –o a perder el tiempo, si así se quiere ver- es infinitamente mayor al que le dedicamos a la familia, a la salud, a leer. Pero las redes sociales, al haber dado el poder a las masas de comunicarse, lo único que han provocado es que la desinformación y el rumor mal intencionado, circulen con tanta velocidad que a veces ni la vemos; han provocado que las masas, a su vez, sigan siendo el mejor caldo de cultivo para todo experimento de quienes las usan y dominan las redes sociales.

La barbarie no es exclusiva de nuestro país aunque parece que queremos ir a la cabeza en este tema. En otras latitudes también se actúa de manera incivilizada e irracional pero nadie como los mexicanos para exhibirnos a nosotros mismos. Cualquier análisis histórico del siglo XX debe enfrentarse al recuento de genocidios, masacres, torturas y diversas muestras de inhumanidad. ¿Por qué unos pocos lograron dominar a miles socavando su dignidad hasta puntos insospechados? ¿Cómo gente común pudo ser capaz de empuñar armas contra enemigos o hermanos, de doblegar a otros, de mancillarlos? No hay explicaciones racionales lo suficientemente convincentes como para dejar tranquila nuestra humanidad.

www.sarapozos.mx



Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.