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Miércoles , 18.07.2018 / 23:56 Hoy

Fuente Ovejuna

#NARCOSyEMILIOS

Salvador Cosío Gaona

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El comando armado que efectuó el secuestro masivo la madrugada del pasado lunes 15 de agosto en Puerto Vallarta, atacó a nueve mujeres y siete hombres que estaban reunidos cenando en el restaurant La Leche en plena avenida Francisco Medina Ascencio, que es la principal arteria del corazón de la zona turística, y se llevó a seis varones, ya que el restante había abandonado el lugar apenas un minuto antes del suceso, al parecer por conocer los detalles del operativo para ejecutar el levantón, y a las féminas se les dejó permanecer en el lugar de los hechos, según lo confirmó el titular de la Fiscalía General de Jalisco (FGE), Jesús Eduardo Almaguer Ramírez, quien además reiteró los indicios que permiten establecer la firme presunción de que los individuos privados forzadamente de la libertad son presuntos delincuentes vinculados a cárteles del narcotráfico con principal asiento en Sinaloa, por matones del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes alias El Mencho.

Almaguer Ramírez confirmó que la investigación ha arrojado elementos de sólida presunción en cuanto a que entre las personas privadas de su libertad se encuentra Jesús Alfredo Guzmán Salazar, uno de los hijos del encarcelado y peligroso capo Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo. En medio del mar de especulaciones se ha venido señalando que entre los levantados por el CJNG estaría un empresario ligado a actividades industriales vinculadas con productos agropecuarios y habitacionales, además de energía y hay una posible hipótesis sobre el motivo de la agresión entre los criminales que tiene que ver con el interés de las huestes de El Mencho por sofocar el intento de los grupos criminales del Pacífico en cuanto a intervenir en una plaza que los pequeños cárteles vallartenses y nayaritas regentean para los sanguinarios narcos y asesinos jaliscienses, llamando la atención que se esté volviendo a sacar a la palestra la participación en actividades ligadas al narcotráfico a personajes vinculados con el exgobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, de quien fuere máximo responsable de seguridad, Luis Carlos Nájera Gutiérrez de Velasco, a quien sin haber ponderado el daño a causar y pensando era benéfico para consolidar una política pública integral de seguridad y justicia, el actual mandatario jalisciense Aristóteles Sandoval Díaz tuvo que soportar casi tres años como fiscal general del estado hasta que pudo deshacerse de él tras los polémicos resultados, mejorando las condiciones al designar en su lugar a Almaguer.

La violencia se acendró en varias regiones de México y en los últimos días se ha documentado el asesinato de al menos 85 en varias entidades del país siendo relevante que en Chilpancingo, Guerrero, se encontraron tres cabezas humanas dentro de hieleras y partes de los cuerpos desmembrados fueron descubiertas en diferentes puntos de la ciudad junto con mensajes amenazantes; en tanto en Acapulco aparecieron cadáveres en un vehículo abandonado cerca de concurrida instalación deportiva y fueron reportados asesinatos en el municipio de Tixtla y en Chilapa, además que en Manzanillo, Colima, fue encontrado en la cajuela de su vehículo el cadáver de Humberto Ortiz, quien desde su fundación en 2011 y hasta el pasado octubre fuere presidente en Jalisco de Morena.

Han cundido reportes de asesinatos violentos, secuestros, extorsiones y asaltos arteros en muchas ciudades y poblados de los estados de Nuevo León, Veracruz, Michoacán, Chihuahua, Tamaulipas, San Luis Potosí, Morelos, Zacatecas, Oaxaca, Durango, Guanajuato, Chiapas, Veracruz, Tabasco y la Ciudad de México.

Según informe del Centro de Estudios sobre Impunidad y Justicia (CESIJ), de la Universidad de las Américas con sede en Puebla, México tiene el segundo índice de impunidad más alto del mundo ya que solo el 7 por ciento de los crímenes perpetrados son denunciados a las autoridades siendo menos del 1 por ciento de los indiciados los que son sujetos a proceso penal y de ese porcentaje menos de la mitad es sentenciado en congruencia con los actos criminales realizados, siendo común denominador que invariablemente los gobernadores y sus colaboradores responsables de Seguridad y Procuración de Justicia reaccionan condenando los hechos violentos y anuncian compromiso inalienable de hacer y todo lo necesario a su alcance para que se atrape a los autores intelectuales y prácticos de los ilícitos, a fin de someterles a la averiguación penal correspondiente de la que se ofrece el firme propósito ineludible de que una vez culminada atingentemente se habrán de asegurar que el peso de la ley recaiga en los culpables, para quienes prometen lograr la sentencia que los condene a la pena más severa a efecto de asegurar que paulatinamente se amaine la ola criminal y muy pronto se alcance la paz, la seguridad y la justicia a la que tienen derecho los habitantes de sus estados, municipios y regiones.

No puede desvincularse del fracaso por la imparable violencia y creciente inseguridad a los máximos responsables de generar tranquilidad a los mexicanos y a quienes nos visitan, como son el presidente de México, Enrique Peña Nieto, además del secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, de quien depende el titular de la Comisión Nacional de Seguridad (CNS) Renato Sales Heredia, el comisario de la Policía Federal, Enrique Francisco Galindo Ceballos, y el director general del Centro de Investigaciones para la Seguridad Nacional, Eugenio Ímaz Gispert, quienes tienen el rechazo de la población al fallar en su labor correspondiente, ya que mantienen en zozobra al país y a quienes lo habitamos.

@salvadocosio1

opinion.salcosga@hotmail.com

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