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Lunes , 22.10.2018 / 20:19 Hoy

Fuente Ovejuna

#COBARDIAeINMADUREZ

Salvador Cosío Gaona

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Muy cobarde el Cardenal y Arzobispo Primado de México Norberto Rivera Carrera al no haberle replicado inmediatamente y de frente al Papa Francisco por sus señalamientos en relación a la polémica conducta de los Obispos mexicanos, que fueron realizados en el marco de su reciente visita a nuestro país ocurrida hace casi un mes y que hasta ahora reclama Rivera a través del semanario Desde de la Fe, que es el órgano oficial de difusión de la Arquidiócesis de México que está a su cargo y en cuyo editorial pretende refutar las críticas pronunciadas por el Pontífice Romano contra algunos de los integrantes de la alta jerarquía de la Iglesia Católica en México a quienes entre otras cosas dijo: “No se necesitan príncipes, sino una comunidad de testigos del Señor, los invito a cansarse sin miedo en la tarea de evangelizar”, arremetiendo contra los que abusan manipulando la fe popular colmándose de riquezas y del gozo de privilegios olvidando la lucha por las causas más sentidas del pueblo incurriendo incluso en complicidad con eventos crimínales.

Polémico y desacreditado, Norberto Rivera responde a Francisco mucho tiempo después y cubriéndose cobardemente en el periódico que debería ser la genuina voz de los fieles católicos, usándolo impropiamente para desahogo personal y de otros Obispos, Arzobispos y Cardenales a quienes dolidos por los comentarios del Papa, procuran ahora establecer que es la grey católica que señala al Obispo de Roma por desconocer la realidad de la acción social de la Iglesia Católica Mexicana y la bondadosa actuación de los Obispos en México y le dice al Jefe del Vaticano que fue muy torpe al lanzar palabras improvisadas propiciadas por un mal consejo de algún perverso que abusa de su ingenuidad.

Y hablando de ingenuidad o madurez, hay quienes piensan en la edad de las personas como el parámetro ideal para medir la posible capacidad en el desempeño del servicio a los demás, más no son los años de vida el factor primordial para valorar la posibilidad de éxito en las tareas de quienes deben liderar instituciones de interés público, ya que hay muchos seres humanos maduros y quizá hasta muy ancianos, que nos sorprenden por su capacidad de adaptación, innovación y evolución en relación a las circunstancias modernas, y en contraste hay demasiados jóvenes que no se han preocupado por estudiar, actualizarse, evolucionar avanzando de la mano de de modernas tecnologías y estrategias, preservando a la vez lo bueno que las tareas realizadas ‘a la antigua’ son aún comprobadas como mejores herramientas para resolver los problemas a que cotidianamente a deben enfrentarse para lograr sus metas en favor de la sociedad, y en contraste, hay muchos jóvenes que son ya viejos y decrépitos mental y anímicamente, que han tenido oportunidades extraordinarias que han tirado por la borda o incluso continúan desperdiciándolas.

Es importante analizar el porqué son de edad madura los precandidatos punteros a la presidencia de los Estados Unidos de América por los partidos Republicano y Demócrata, igual como de avanzada edad las actuales alcaldesas de ciudades tan importantes y a la vez complejas para ser gobernadas como lo son sin duda Madrid y Barcelona, y es interesante cuestionarnos: ¿Acaso un Pontífice más joven haría mejor labor que el enorme y valiente esfuerzo por la renovación de la Iglesia Católica que realiza El Gran Francisco? ¿Sería mejor un líder obrero menos experto y sereno que Carlos Aceves del Olmo? ¿El desempeño de varios jóvenes que en muchos lugares accedieron súbitamente al ejercicio de gobierno ha provocado se advierta la juventud como un atributo esencial para ser buen gobernante o líder ejemplar por encima de otras cualidades? ¿Por qué tras la crisis económica española en los últimos comicios no pudo ganar la mayoría alguno de los jóvenes líderes de los partidos opositores al ‘mal gobernante’ Partido Popular?

Más que preocuparnos por la edad biológica de quienes arriben a cargos gubernamentales o a dirigencias en organizaciones partidistas, habría que ocuparnos en coadyuvar a evitar que los partidos políticos sigan perdiendo la esencia y su razón de ser, rechazando se imponga la lucha en pos de lograr posiciones de dirigencia por el simple afán de poder, más que por el ánimo propositivo de lograr oportunidades para servir a la gente, debiendo inquietarnos más el inmovilismo de los partidos y la pérdida del sentido social de la labor política.

Para que el sistema político mexicano no siga desbarrancándose, es menester exhortar a los militantes de partidos a fin que exijan a quienes tienen capacidad de influir en su vida interna el que se efectúen de forma democrática sus procesos internos para elegir dirigentes, pero a la vez pidiendo a quienes sean inconformes hagan sus reclamos en forma abierta y valiente al seno de sus propios órganos partidistas de control y justicia interna omitiendo la conducta usual de callar adentro lo que gritan fuera de su casa.

Es adecuado desear éxito por igual a todos los que lideran o dirigen todos los partidos políticos porque además de sano para la vida democrática ,es mezquino y perverso desear ganar posiciones de poder a merced del fracaso de los otros, pero además de alentarlos es imperativo exigirles que acaten los mandatos de sus estatutos , que cumplan con las normas legales generales y realicen una adecuada y honesta labor que dignifique a la actividad política, procurando entre todos politizar bien a la sociedad, para en conjunto con una comunidad informada capaz de exigir y ayudar a construir para forjar todos juntos lo único que no debemos perder como enfoque de unidad : el buscar trabajar en armonía social por Jalisco y la Nación.

@salvadocosio1

opinion.salcosga@hotmail.com

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