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Miércoles , 20.06.2018 / 01:21 Hoy

Columna de Rosi Orozco

El camino contra la esclavitud

Rosi Orozco

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Es momento de ser valientes. En la lucha contra la trata enfrentamos gigantes. Las mafias que controlan el negocio de la esclavitud son poderosas; cuentan con los recursos económicos para conseguir poder político para corromper los sistemas de justicia y para difundir un discurso a favor de la mercantilización de la vida humana.

Para frenarles, tenemos que ser implacables.

William Wilberforce, principal impulsor de la abolición de la esclavitud en el imperio británico, nos dio uno de los mayores ejemplos de la tenacidad requerida para luchar contra los intereses mezquinos de quienes lucran con la venta y compra de seres humanos.

Su batalla contra los esclavizadores fue larga y extenuante, no fueron pocas las difamaciones y afrentas que tuvo que soportar.

Finalmente en 1807 su lucha dio fruto con la prohibición del tráfico de esclavos. Murió en 1833, días después de que se le notificara que el Parlamento aprobaría una ley para liberar a todos los esclavos en el imperio.

Gracias a hombres como él, la humanidad creyó que el sueño abolicionista había sido cumplido. Se pensó que la esclavitud era cosa del pasado. No fue así. Los esclavizadores cambiaron sus modos de operar y buscaron nuevas víctimas. Hoy millones de personas son esclavizadas, casi siempre de forma clandestina y a través de redes globales.

La trata de personas, la esclavitud moderna, es una gran amenaza para los derechos humanos en el mundo. Organismos internacionales advierten que el número de víctimas está creciendo y, en consecuencia, las ganancias de los delincuentes también.

En esta crítica situación debemos elegir como país nuestra posición en el debate internacional: ¿seremos de aquellos que protegen los intereses económicos de las mafias o defenderemos la dignidad humana exigiendo cero tolerancia a la explotación de los más vulnerables?

En medio de este panorama, a mediados de diciembre, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó una histórica sentencia en el caso de los trabajadores de la Hacienda Brasil Verde. Es histórica, pues reconoce explícitamente la responsabilidad de los Estados de proteger el derecho de no ser sometido a esclavitud.

Decenas de jornaleros de las regiones más pobres de Brasil fueron reclutados con falsas promesas de trabajo y trasladados a una hacienda, donde trabajaban más de 12 horas bajo estricta vigilancia.

La paga era mínima o nula, vivían en condiciones inhumanas, donde el hambre y las enfermedades proliferaban, asimismo había un sistema de endeudamiento con el patrón que les impedía abandonar la hacienda. Algunos lograron escapar aun cuando habían sido amenazados de muerte si lo intentaban.

Estos hechos sucedieron entre 1989 y 2000, pero es hasta ahora, más de 15 años después, que se hace justicia a las víctimas. El Estado de Brasil fue encontrado culpable de no tomar medidas para prevenir y responder pese a que tenía conocimiento de las “irregularidades” que ocurrían en este sitio, además de haber fallado en proteger a las víctimas. Igualmente la Corte ordenó que Brasil reanude las investigaciones correspondientes para sancionar a los responsables.

La esclavitud que durante mucho tiempo fue ignorada, tolerada o encubierta ha comenzado a ser perseguida y castigada. Pero sería ingenuo creer que los delincuentes se darán por vencidos sin antes emplear toda clase de estrategias, entre ellas, incluso la colusión con políticos.

En México estamos a un año de elecciones federales, estatales y municipales. Y tenemos que estar alertas porque sabemos que las mafias financian campañas con el objetivo de garantizar que sus “negocios” sean intocables.

Por ello, este 2017, tenemos que hablar del futuro y actuar para que sea de libertad para todos.

¿Cuál es el camino para México entonces? Mejorar la legislación en materia de trata de personas y avanzar hacia el castigo al explotador final.

A finales del año pasado, el diputado federal César Camacho, en un acto de congruencia y valentía, comunicó la decisión de cuatro partidos PRI, PVEM, PES y Panal de no votar en el pleno de la Cámara de Diputados la propuesta del Senado para modificar la ley en materia de trata de personas.

El legislador explicó que no hubo consenso para aprobar las reformas ya que se temía pudieran abrir las puertas a la impunidad y poner en riesgo a las víctimas. Además, afirmó que se elaborará una nueva minuta para lo cual se convocarán a los diversos agentes de la sociedad que puedan contribuir a construir una ley eficiente y centrada en las víctimas.

Sin embargo, el líder de la bancada priista también señaló que México no se encuentra desprotegido en este tema, porque la ley vigente está operando y generando sentencias condenatorias.

Otros partidos e independientes como Manuel Clouthier también demostraron compromiso. Algunos legisladores de PT y Morena votaron y se manifestaron contra estas reformas desde el principio. Y no hay que olvidar que diputados de PRD se abstuvieron en la votación en comisiones unidas.

Esta respuesta sensible nos hace pensar a las ONG que luchamos contra este delito que estamos avanzando.

Lamentablemente, los impulsores del retroceso a la ley han logrado colocar a sus cabildeadores en gobierno federal y en la CNDH, lo cual ha causado desinformación y confusión entre la sociedad.

Para colmo, la tlaxcalteca Adriana Dávila, en una entrevista con el periodista Luis Cárdenas, pretendió justificar su minuta con el falso argumento de que la actual ley es ineficiente, pues se han dictado únicamente siete sentencias condenatorias por trata de personas del 2012 a la fecha.

Mentira.

De acuerdo con el último informe de la comisión intersecretarial contra la trata de personas, entre 2009 y 2015, se emitieron 637 sentencias de las cuales 446 fueron condenatorias.

Por otra parte, el informe reporta que entre 2012 y 2015, mil 29 víctimas fueron rescatadas y 709 personas sentenciadas. Finalmente el informe reconoce una tendencia a la alza en los resultados a partir de que la ley de 2012 comenzó a ser aplicada.

Ante estas cifras, que representan vidas, nos preocupa que una servidora sostenga que no existe una ley funcional ¿Por qué mentir en un tema tan sensible? Y nos inquieta que los enemigos de esta ley sean colocados en posiciones de autoridad, ¿acaso pretenden proteger los intereses de estas mafias?

Ahora los legisladores honestos y responsables, que son mayoría, deben plantear reformas adecuadas que brinden protección a las víctimas y permitan desmantelar las redes de trata mediante un conocimiento vasto de sus modos de operación.

Con ese mismo compromiso, el camino de México también debe dirigirse a responsabilizar al explotador final, quien es la causa de que la cadena de esclavitud exista. Que una persona tenga la insensibilidad de comprar a otra es un síntoma de un mal social de raíces profundas. La reducción a mercancía de los seres humanos, especialmente los más vulnerables, no sucedería si no existieran compradores potenciales.

Como hemos atestiguado en sus primeros días, este 2017 es un año de muchos retos. Pero seamos implacables como William Wilberforce.

Reconozcamos nuestros avances sin rendirnos para alcanzar nuestros objetivos. Digamos las palabras pronunciadas por el abolicionista británico en 1791 ante la Cámara de los Comunes: “Estos son los primeros frutos de nuestros esfuerzos, perseveremos y nuestro triunfo será completo”.

Todos podemos denunciar trata al 01800 5533000 o en unidoshacemosladiferencia.com.

*Presidenta de la Comisión Unidos contra la Trata AC.
Twitter: @rosiorozco

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