• Regístrate
Estás leyendo: ¿Dónde está ese billón de dólares?
Comparte esta noticia
Martes , 21.08.2018 / 17:20 Hoy

Política Irremediable

¿Dónde está ese billón de dólares?

Román Revueltas Retes

Publicidad
Publicidad

Qué deprimente resulta enterarse del dato consignado por Héctor Aguilar Camín en su columna del pasado lunes: en México, los ingresos petroleros del año 2000 al 2014 fueron seis veces mayores, en términos reales, a los costos del Plan Marshall con el que… ¡se reconstruyó Europa después de la Segunda Guerra Mundial!

¿Dónde demonios está esa colosal cantidad de dinero, por Dios? Nos hemos modernizado, es cierto, pero ni siquiera hemos construido un buen aeropuerto en la capital —una de las ciudades más pobladas del mundo—, ni tenemos autopistas como las de Alemania, ni calles bien pavimentadas (por el contrario, las carreteras y las avenidas están llenas de baches), ni hospitales para atender dignamente a toda la población ni, en fin, nada de todo aquello que, con la fabulosa llegada de esos recursos, debiera habernos trasformado, ya, en un país totalmente diferente.

Las cifra es mareante: estamos hablando de más de un millón de millones de dólares. Un billón, en español (el billion, en esa lengua inglesa que nos avasalla cada vez más, se refiere a mil millones y su posible equivalencia castellana, aunque afrancesada, sería un millardo). Si esa cantidad se hubiera meramente repartido con sensatez entre los 50 millones de mexicanos que viven en la pobreza, tendrían todos una vivienda digna y hubieran podido proporcionar una muy sólida educación a sus hijos. Pero no. Se dilapidaron irreflexiva e irresponsablemente los recursos como si no tuviéramos, en México, problemas apremiantes que amenazan la viabilidad misma de la nación. Vamos, ¡ni Pemex logró siquiera sanear sus finanzas!

Es entendible que un Gobierno no pueda destinar la totalidad de sus ingresos a resolver la totalidad de los desafíos que enfrenta. Pero, señoras y señores, aunque existan cuestiones ineluctables como el gasto corriente y la propia operación del mastodóntico aparato del Estado, un billón de dólares sigue siendo un billón de dólares.

En fin, hoy, con el precio del barril cayendo estrepitosamente, es una disyuntiva de la que ya no tendremos que preocuparnos. Tristísimo alivio.

revueltas@mac.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.