• Regístrate
Estás leyendo: El Mundial se volvió Eurocopa
Comparte esta noticia
Miércoles , 14.11.2018 / 01:15 Hoy

Deporte al portador

El Mundial se volvió Eurocopa

Román Revueltas Retes

Publicidad
Publicidad

No queda ya ningún representante de nuestro continente en la gran cita de Rusia 2018. Uno a uno, han ido volviendo a casa los equipos americanos. Primero, los de la muy menor y muy poco relevante Confederación nuestra, con un México que sobrevivió, como acostumbra, hasta la famosa segunda ronda de la competición y, ya luego, con la partida de las selecciones de más relumbrón, entre ellas, la de ese Brasil liderada por un clavadista tan talentoso como farsante, con el perdón de ustedes (una de sus zambullidas al césped, anteayer, fue tan flagrantemente tramposa que el hombre hubiera debido recibir de oficio una tarjeta amarilla pero, en fin).

Curiosamente, Brasil pareció jugar mejor que Bélgica. Pues sí, sus futbolistas son unos auténticos cracks: exhiben casi todos ellos esa magia con los pies que viene siendo casi una seña de identidad en el pueblo del planeta que más pasión tiene por el fútbol. En este sentido, su derrota es algo así como una tragedia nacional, un tema de la más grande importancia, un fracaso descomunal y morrocotudo que merecerá, a mediano plazo, la toma de medidas obligadamente radicales. Pero, Bélgica se desempeña más como un equipo que como esa colección de estrellas venidas de los mejores clubes del orbe. Lo mismo puede decirse de conjuntos como Suecia, Francia, Suiza o Inglaterra. He ahí, creo yo, la diferencia.

En lo que toca al otro eliminando de la primera jornada de los octavos de final, la famosa «garra charrúa» es a lo mejor un tradicional sello de la casa pero yo me permitiría tal vez reformular la expresión y dejarla meramente en « marrullería charrúa » (con perdón, nuevamente). Eso de soltarle pisotones o zarpazos al contrario cuando ni siquiera está en juego el balón, eso no es enjundia sino mera violencia barriobajera. Y, la violencia —porque es de eso de lo que estamos hablando y de ninguna otra cosa, señoras y señores, aunque algunos comentaristas hablen de que el futbol es “de contacto” y, ah, “viril”— se acrecienta cuando los brutos van perdiendo, miren ustedes. Se equivocaron de disciplina deportiva, los futbolistas uruguayos. Hubieran debido dedicarse a los guantazos en alguna de las más rudas de las artes marciales.

En fin, la posible enseñanza de este Mundial, para los perdedores, es que se ha impuesto el trabajo en equipo por encima del estrellato individual. Finalmente, el balompié se llama oficialmente fútbol « asociación »,¿o no ?

revueltas@mac.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.