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Lunes , 18.06.2018 / 16:26 Hoy

Columna de Rogelio Villareal

El hijo de Groucho

Rogelio Villarreal

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Arthur Marx murió a los 89 años el 14 de abril de 2011 en su casa de Los Ángeles. Era el primer hijo de Groucho Marx y la noticia pasó casi inadvertida entonces en este país, donde a tantos intelectuales les gusta citar frases del más célebre de los hermanos Marx ("Mis principios son éstos...") y se presumen marxistas "línea Groucho".

Arthur Julius Marx nació el 21 de julio de 1921 en Nueva York, cuando los anárquicos hermanos Marx triunfaban en el mundo del vodevil y aún faltaban unos años para ingresar por la puerta grande al universo del cine. Fue autor de varios libros sobre su padre y sus tíos Harpo, Chico, Zeppo y Gummo, como Mi vida con Groucho (1954) e Hijo de Groucho (1972). El primero de ellos fue una pesadilla para Arthur, pues Groucho exigió revisarlo y anotar casi cada párrafo -después de todo se trataba de su vida. En un pasaje Arthur escribía que quería desvanecer la impresión de que su padre era un tacaño, pero la nota de éste al pie advertía:

"Más te vale que lo logres o te dejaré sin un centavo".

No se trataba solamente de una broma, pues cuando el Saturday Evening Post publicó algunos adelantos del libro que Groucho no había revisado amenazó con demandar al semanario y a su hijo. Mi vida con Groucho no salió sin el visto bueno del quisquilloso padre. La lectura de esos dos primeros volúmenes deja, por eso mismo, un sabor agridulce.

En su juventud Arthur fue un notable tenista profesional que participó en la Copa Davis, y durante la Segunda Guerra Mundial fue destacado en la guardia costera en las Filipinas. Al regreso, en Hollywood, trabajó como publicista y después se incorporó a la MGM como dictaminador de guiones, lo que provocó otro enojo de su padre, pues decía que ése era "un negocio podrido". Al joven Arthur no pareció importarle mucho esa opinión y pronto empezó a trabajar como guionista sin crédito para muchas películas, como las de Blondie, el personaje de las tiras cómicas conocidas en México como Lorenzo y Pepita.

Del guionismo pasó a la literatura.

En 1951 publicó The Ordeal of Willie Brown (algo así como Una situación penosa para Willie Brown, sobre un tenista insoportable) y en 1958 Not As a Crocodile, una serie de escenas cómicas familiares que se adaptó para la televisión. Con Mannie Manheim, que había escrito para los hermanos Marx, escribió algún episodio de Daniel el Travieso. Después trabajaría largos años con Robert Fisher, quien también había creado gags para Groucho. Con Fisher hizo guiones para cuatro películas de Bob Hope y las exitosas comedias para Broadway Minnie's Boys, sobre la historia de los hermanos Marx, y The Impossible Years, así como para series televisivas como La marina de McHale, Todo en familia y Maude, entre otras menos conocidas, y la adaptación para la TV de la serie Alicia, inspirada en la película de Scorsese Alicia ya no vive aquí, de 1974.

En ese año empezó a escribir las biografías de grandes figuras del espectáculo, comenzando por las de Dean Martin y Jerry Lewis, Everybody Loves Somebody Sometime (Especially Himself), y siguiendo con las de personajazos como Samuel Goldwyn, Mickey Rooney y Bob Hope.

Su tercera novela, Set to Kill, ambientada también en el mundo del tenis, se publicó en 1993.

No parece una vida tan intensa ni alocada como la de Groucho, pero Arthur fue exitoso a su manera e independiente a pesar de un padre amoroso pero demandante y celoso de su imagen y, defi nitivamente, uno de los más grandes humoristas de todos los tiempos.

rogelio56@gmail.com

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