• Regístrate
Estás leyendo: 'Django'
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 17:52 Hoy

Columna de Rogelio Villareal

'Django'

Rogelio Villarreal

Publicidad
Publicidad

Jean Baptiste Reinhardt, apodado Django (despierto, en lengua romaní), nacido en el pueblo de Liberchies, Bélgica, en 1910, fue un guitarrista y uno de los mayores jazzistas europeos. Hijo de una tradicional familia gitana, en la adolescencia Django aprendió a tocar el banjo, con el que eventualmente acompañaría al acordeonista Victor Guerino en bares de París. A los dieciocho años provocó accidentalmente un incendio en su casa –en realidad una carreta– y sufrió quemaduras en las manos, lo que lo obligó a inventar un método de digitación que influiría en el desarrollo de su estilo. Más tarde empezaría a componer piezas que impresionarían a otros autores y al público noctámbulo de jazz. La suya era una música que mezclaba el swing y viejas tonadas gitanas del este europeo, lo que dio como resultado el jazz manouche (gitano, en francés), de gran influencia en músicos estadunidenses de jazz y country. En los años treinta, Django fundó con el violinista Stéphane Grappelli la banda Quintette of the Hot Club of France, y en la década de los cuarenta empezaría a tocar la novedosa guitarra eléctrica. En 1946 haría una gira por Estados Unidos con Duke Ellington y su orquesta. Hasta su muerte, a los 43 años, siguió tocando y grabando discos, algunos con Louis Armstrong y Dizzy Gillespie. Django estaba en Inglaterra de tour cuando estalló la II Guerra Mundial y regresó a París, que no tardaría en ser ocupada por los alemanes. Sobrevivió a la deportación y el exterminio de cientos de miles de gitanos europeos por los nazis, pero un derrame cerebral acabó con su prodigiosa carrera en 1953.

Django contaba que había salido ileso de la Francia ocupada porque a algunos oficiales nazis les gustaba el jazz, no obstante que este tipo de música era repudiado por el Tercer Reich como una forma de arte degenerada. Django se interesaría posteriormente por otros géneros, e incluso compuso una misa para los gitanos.

Porajmos es una palabra de la lengua romaní que significa devoramiento, y designa el Holocausto de los gitanos europeos –que llegaron a Europa probablemente durante la baja Edad Media procedentes del norte de la India–, en el que fueron asesinados de 220 mil hasta un millón y medio de personas, según Dan Stone en The Historiography of the Holocaust (Nueva York: Palgrave-Macmillan, 2004). El estudioso Ian Hancock asegura que casi la totalidad de la población gitana de Croacia, Estonia, Lituania, Luxemburgo y Holanda fue exterminada, pero las cifras de los muertos varían considerablemente, pues los gitanos no estaban tan bien organizados como las comunidades judías. Al término de la guerra, el nuevo gobierno alemán se negó a indemnizar a los gitanos sobrevivientes con el infame pretexto de que "los nazis no habían perseguido a los gitanos por razones raciales, sino porque son antisociales y proclives al crimen" (declaración del ministro del Interior de Wuerttemberg, citado por Martin Gilbert en Second World War, Londres: Guild Publishing, 1989).

Es una pena que muchas personas compartan actualmente los prejuicios contra los gitanos –y contra los indígenas, los judíos, los kurdos, los chinos...

rogelio56@gmail.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.