• Regístrate
Estás leyendo: Música que arde en los bosques de la noche
Comparte esta noticia
Lunes , 22.10.2018 / 20:47 Hoy

Music Club

Música que arde en los bosques de la noche

Rodrigo Ruy Arias

Publicidad
Publicidad

A mi gran amigo, gurú de la música y las letras, Juan Antonio Lira Aguirre

Tyger Tyger, burning bright, / In the forests of the night; / What immortal hand or eye, / Could frame thy fear fulsymmetry?

Fragmento del poema Tyger, William Blake

Uno de los grupos más influyentes del rock electrónico, Krautrock, ha sido el grupo alemán TangerineDream, conjunto conformado en su base por Edgar Froese, Christopher Franke y Peter Baumann.

TangerineDream –en sus más de cien discos- revolucionó el arte sonoro. Sus sinfonías electrónicas nacen con el auge del sintetizador y el desarrollo de la computadora.

Obras de artes son, sin duda: Phaedra (1974), Stratosfear (1976), Le Parc (1985) y Tyger (1987), basado en la poesía de William Blake.

Es incuestionable la influencia que TangerineDream ha logrado en la música de nuestros días. Pocos como él para hacer resonar percusiones, coros, ambientes sinfónicos e instrumentos acústicos filtrados por la electrónica.

(…)

Tengo un reencuentro afortunado en las profundidades del ciberespacio, al volver a oír un disco que alguna vez figuró entre mis preferidos: Romance 76, de Peter Baumann (Berlín, 1953), tecladista, compositor y uno de los cerebros de este gran grupo alemán.

Romance 76 contiene seis tracks. Seis obras maestras: Bicentennial Presentation, Romance, Phase By Phase, Meadow Of Infinity (parte uno), The Glass Bridge, Meadow Of Inifity (parte dos).

Me queda claro que la estrategia de Baumann –y en realidad de muchos grupos de electrónica-, un ritmo base repetido al que se agregan melodías sintetizadas: coros, instrumentos de arco como el cello, y percusiones (poderosísimas por el efecto de la filtración), han servido de motivo inspiradora los minimalistas, quienes han participado en proyectos de música electrónica –tal es el caso de Phillip Glass en Platinum de 1979, al lado de Mike Olfield-.

(…)

Junto con TangerineDream y su psicodelia electrónica, debemos incluir al compositor francés Jean Michel Jarré –con sus discos Oxígeno de 1976 y Equinoccio de 1978-, a David Vorhouse con su proyecto White Noise –estupendos sus tres discos de música para sintetizador-, Larry Fast de Sinergy, al japonés Isao Tomita –fundamental en su reinterpretación de la música impresionista de Claude Debussy-, a Walter Carlos –interpretando con medios electrónicos a Bach y Purcell- y al ya mencionado Mike Olfield, con Tubular Bells (1973) –soundtrack de la película El Exorcista- y Platinum.

Te veré, sin duda, con más impresiones sonoras en quince.

leverkhun1@outlook.es

Twitter: @AlterRuy

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.