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Martes , 23.10.2018 / 02:58 Hoy

Music Club

El sonido de las musas

Rodrigo Ruy Arias

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La diputada Kehila Kú Escalante, presidenta de la Comisión de Cultura de la XLI Legislatura del Congreso del Estado de Jalisco, declaró en rueda de prensa, efectuada el miércoles 5 de octubre del presente: “A mí no me parece que haya un salario tan alto para Marco Parisotto de 12 mil dólares y su pareja sentimental también tenga un salario alto”.

La declaración me llevó a revisar una nota del periódico El Mundo, fechada el lunes 25 de enero de 2010 y titulada Directores de orquesta, el lujo más caro de la cultura subvencionada, que usted puede consultar en http://www.elmundo.es/elmundo/2010/01/24/cultura/1264369573.html

En dicha nota, firmada por Rubén Amón, se exhibe que los GRANDES directores de orquesta, RiccardoMuti, Zubin Metha, Daniel Barenboim, Seiji Ozawa y Claudio Abbado (+) “no suben al podio por menos de 50.000 euros (por concierto)”.

El problema en las orquestas sinfónicas o filarmónicas de México es que los salarios de los atrilistas oscilan entre los 9 y 11 mil pesos mensuales (poco más para los concertinos), y que el sueldo del actual director de la OFJ está por encima del de los servidores públicos de alta jerarquía, incluyendo el del gobernador del Estado de Jalisco.

Nuestra orquesta no es la Orquesta Sinfónica de Chicago, que pagó en el 2011 2.7 millones de dólares a Ricardo Mutti, ni la del Met Opera, que designó para James Levine 1.52 millones o la Orquesta Sinfónica de los Ángeles, con un salario de 1.43 millones para Gustavo Dudamel. Nuestro peso se devalúa frente a la moneda de referencia (el dólar).

El salario percibido por el actual director de orquesta de la OFJ lo hace vivir en una burbuja de plástico. La “realidad” que vivimos día a día los jaliscienses, la realidad de los maestros –la realidad que azota a los 17 músicos víctimas de violación en sus derechos humanos, según la CEDHJ, en su recomendación 22/2016, de la queja 3612-IV y sus acumulados-, que la mayoría de las veces ganan sueldos de pesadilla (6 o 7 mil pesos al mes cuando bien les va), la realidad de un pueblo pauperizado, donde alguien gana $300,000 pesos al mes, mientras otro percibe el salario mínimo, nos hace sobrevivir en disonancia, en el fondo de un desequilibrio económico y psicológico.

Reiteremos el tema del desalojo de los músicos originales, sustituidos como material de desecho por músicos extranjeros–para así desarrollar, unidasautoridades y director de orquesta, las pretensiones de grandeza de convertir a la OFJ en una de las diez mejores del mundo-, como el eje de un problema de emociones desequilibradas.

Luego vienen los discursos. La oratoria del poder público. La que nos quiere convencer de ciertas “verdades” que sólo son para las élites que patrimonializan en su beneficio el sonido de las musas.

leverkhun1@outlook.es

@AlterRuy

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