• Regístrate
Estás leyendo: Día de muertos y panteones
Comparte esta noticia

Tiempo vivido

Día de muertos y panteones

Rodolfo Esparza Cárdenas

Publicidad
Publicidad

Entre la mexicas y otras naciones náhuatl el mundo de los muertos era Mictlan, dominio de Mictlantecuhtl, y por su esposa Mictecacihuatl, junto con otras deidades: Ixpuzteque, su esposa Micapetlacalli. También Tzontemoc, junto con su esposa Chalmecacihuatl. Entre los mayas el mundo subterráneo pertenecía a las deidades vinculadas con la muerte, la fecundidad y la germinación: Ah Puch (El Descarnado), Kisin (El Flatulento), Yum Kimil (Señor de la Muerte) o Kimi (Muerte). Se le representó con la imagen de un cuerpo humano esquelético, o bien mostrando signos de putrefacción. 


Durante el virreinato o colonia se impuso la cultura católica europea sobre la muerte donde la Iglesia tenía control sobre el ciclo vital del hombre sujetándolo a sus disposiciones como abrir sepulturas, la inhumación en sus templos para quien podía pagar los altos costos y que podían negar si había sospecha de herejía o no tenían recursos para pagar los servicios. Así pasaron siglos hasta que con la promulgación de la Ley de Secularización de los Cementerios, de julio de 1859, la administración de esos recintos pasó a manos del Estado, por lo que despojó a la Iglesia Católica del dominio que ejercía sobre todo lo relacionado con los sitios donde se depositaban los restos de los ciudadanos, surgiendo un sincretismo donde según costumbres los vivos visitan a sus muertos, aderezando las tumbas, llevado ofrendas y pernoctando incluso la noche previa al 2 de noviembre, y en ocasiones comer entorno a la tumba ese día. Pero en Torreón este asunto de los camposantos tiene una crisis desde hace años, dado que los panteones municipales no tienen un espacio más para acoger otro cuerpo de deudos que no tengan tumba donde depositarlo. En este sentido hay omisión del Ayuntamiento de cumplir el Artículo 115 en materia de panteones, no ha hecho nada por abrir nuevos espacios dejando a la voracidad de las compañías dedicadas a ofrecer servicios funerarios a las clases más desvalidas quienes tendrían que erogar mínimo 50 mil pesos para resolver el destino del cuerpo del fallecido. Urge ya abrir panteones o mausoleos con varios hornos crematorios y espacios para depositar las urnas; es una obligación ineludible para atender este derecho social establecido en la Constitución.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.