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Domingo , 24.06.2018 / 02:23 Hoy

Columna de Roberto Castelán Rueda

'Stand up'

Roberto Castelán Rueda

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A ver tapatíos y tapatías de todas las edades y condición social. Por primera vez en sus vidas hagan favor de hacer a un lado su ya legendaria doble moral y escuchen una verdad histórica: el stand up es la expresión cultural más exquisita y refinada que la humanidad haya creado para iniciar un nuevo milenio.

Seamos honestos: cuando ustedes viajan a una ciudad cosmopolita, pongamos por caso Londres, en Inglaterra, ya saben, qué es lo primero que hacen. No van a meterse a uno de los cientos de teatros con olor a viejo como sus actores a ver una obra de un cisne de Avon ¿verdad? Tampoco se les antoja irse a pasar todo el día en una de esos museos o galerías de arte en donde exponen las melancólicas escobas y los tristes trampeadores de unos tipos llamados artistas conceptuales. O ni modo de que vayan a oír alguna de las cientos de orquestas e innumerables cuartetos, quintetos y todos esos grupos de música aburrida. Los antes famosos pubs ya son la expresión más acabada de la decadencia.

Entonces sinceramente dígame qué hace. Ándele, exactamente, pues se va a hacer una gran fila para poder ingresar a uno de los mejores teatros a oír a un standupero inglés que con seguridad ha de ser divertidísimo. Y entonces ¿por qué cuando viene una de las siete maravillas del stand up internacional, a su humilde y provinciano teatrito del centro usted pone el grito en el cielo, carajo?

Ya ve, su doble moral le impide entrar al mundo de las nuevas audiencias, de la modernidad post industrial y de la cultura en tiempo de la innovación y la emergencia de las sociedades del conocimiento. En otras palabras, usted es un naco ignorante, no la standupera, no la secretaria de Cultura, no los regidores encargados de la cultura en el municipio ni mucho menos el empresario que nos viene a transmitir importantes lecciones de actualidad cultural en el mundo.

Cambie, qué le cuesta. Deje atrás sus trasnochados principios e incorpórese a la modernidad globalizada. Venga y aprenda de una mujer que le enseñará, entre carcajadas, a usted señorita, a no entregarle su virginidad, al primer borracho que se le acerque en el antro con intenciones de cogérsela, según las palabras de esta sabia mujer.

Que no le de miedo la dignificación de los teatritos de pueblo. Además, son setenta mil devaluados pesos ¿dónde estaban? Cáigale a divertirse como loco y haga a un lado sus complejos.

Hágase culto.

roberto.castelan.rueda@gmail.com

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