• Regístrate
Estás leyendo: A votar sin miedo
Comparte esta noticia
Jueves , 13.12.2018 / 10:19 Hoy

Columna de Roberto Arias de la Mora

A votar sin miedo

Roberto Arias de la Mora

Publicidad
Publicidad

A escasos seis días de la jornada electoral, los poco más de 89 millones de potenciales electores a lo largo y ancho del territorio nacional, más los compatriotas radicados en el extranjero, caminamos rumbo al primero de julio con una única convicción: ejercer nuestro derecho a expresarnos a través del voto, que emitiremos a favor de los candidatos que percibamos más cercanos al imaginario que tengamos de una mejor sociedad para nuestro país, nuestro estado y municipio en el que radicamos. Nos aproximaremos a la boleta electoral, confiando en nuestro propio discernimiento y dejando atrás el enorme ruido producido con la única intención de persuadirnos sobre la orientación de nuestro voto, a través de los no pocos mensajes de información y desinformación, prácticamente generados desde el arranque de las precampañas y que, por fortuna, veremos culminar el día de mañana. Si cada elector logra remontar su propio escepticismo sobre los claroscuros que inevitablemente han marcado el actual proceso electoral, alejándose de ese pernicioso sentimiento determinista con el que se ha pretendido ensombrecer la sana incertidumbre democrática sobre el resultado de la ya próxima jornada electoral, producto de la creencia ampliamente divulgada sobre el “inevitable” triunfo del candidato presidencial que literalmente encabezó todas y cada una de las encuestas de preferencias electorales publicadas; y logre a su vez resolver desde su más justo y leal entendimiento, el sentido de utilidad que determine, en libertad, otorgarle a cada voto que emita; se habrá cumplido la finalidad última que distingue a todo régimen democrático. Así pues, la calidad democrática del proceso electoral que estamos viviendo, estará determinada tanto por el número de votantes que decidan salir a ejercer su voto, como por los niveles de confianza y libertad con las que hayan resuelto el sentido de sus respectivos votos en las urnas. En otras palabras, si los ciudadanos que finalmente decidan participar durante la jornada electoral superan en número a los que decidan abstenerse de hacerlo, al tiempo que la confianza cívica sobre nuestras instituciones electorales persevera y logra imponerse a los temores colectivos que suelen avizorar riesgos de inseguridad durante la jornada electoral y hasta profetizar la inminencia de un fraude electoral; los mexicanos despertaremos el dos de julio con el sentido de responsabilidad bien puesto, por haber demostrado al mundo la vitalidad de nuestro régimen democrático. Y todo ello ocurrirá, con independencia de las voces que inevitablemente surgirán de parte de los diversos equipos de campaña insistiendo en el triunfo de sus respectivos candidatos.  


roberto.arias@coljal.edu.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.