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Miércoles , 20.06.2018 / 09:15 Hoy

Opinión

¿A quién le corresponde pensar en la democracia?

Ricardo Velázquez

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El mundo actual se encuentra en un caos, debido en primer lugar a la superación de las soberanías estatales, de las soberanías nacionales; incluso la intervención de fuerzas armadas que han recompuesto la geografía mundial; la ONU ha dispuesto que la soberanía no es un obstáculo para intervenir a una nación en cuestiones de ayuda humanitaria o cuando se ponga en peligro la seguridad de otras naciones. En segundo lugar, el mundo ahora ha roto las distancias a través de las tecnologías y ha abierto descubrimientos que bajo la investigación científica pueden beneficiar o incluso destruir a la raza humana; sin embargo, la ciencia no piensa dado que el método es riguroso y la tecnología sólo es una herramienta, por ello a la pregunta ¿a quién le corresponde pensar? La respuesta será al hombre. México, como país inmerso en la economía global, vive una crisis de estado y sobre todo de democracia; y las democracias no piensan ya que es un sistema de gobierno; de ahí la responsabilidad que tenemos los mexicanos de pensar. Sin embargo, sólo pensamos en lo que nos gusta y dejamos de pensar en lo que nos disgusta, por ello la frase coloquial "eso ni pensarlo".

Sólo pensamos lo que es de consideración y es preocupante, pero ojalá tomáramos esa circunstancia para pensar sobre todo en la democracia; sin embargo, esto sólo se conoce entre los analistas, los políticos, en las conferencias, en la academia y sólo se emiten declaraciones. Con esto quiero decir:

"Que si pensamos pero no actuamos, como diría Martin Heidegger, hemos actuado demasiado pero hemos pensado poco".

Salimos a la calle a manifestarnos pero no hemos podido pensar en las soluciones que podemos dar a los problemas. Interesarse significa estar en medio de y entre las cosas. Pero lo que ahora impera sólo es el consumo y no el miramiento al otro; este consumo ha desgastado lo interesante a nivel de lo indiferente para, acto seguido, arrumbarlo o hacerlo aburrido.

Si algo ha pasado con los familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, es que están presentes, porque lo presente es lo que demora y perdura; no es el desocultamiento pues estar presentes es un carácter de tiempo. Lo mexicano se piensa a partir de una representación; es decir, lo que está antes del presente repetidamente; por ejemplo nadar no lo aprendemos en un tratado sobre la natación, lo aprendemos saltando al río, por ello digo que se necesita estar presente y pensar la democracia en México, porque lo que se retira de nuestro pensamiento no desaparece aunque volteemos la cara hacia otro lado.

El origen de nuestra nación tuvo como fundamento una mentira, ya Paz a los 29 años escribía en su artículo "La Mentira de México", que la mentira inunda la vida mexicana; ficción en nuestra política electoral, engaño en nuestra economía, mentiras en los sistemas educativos, farsa en el movimiento obrero, mentira otra vez en la política agraria… la mentira nace de la pobreza física y espiritual, como una compensación; la imaginación nos engaña con torpes fantasías puesto que la realidad nada nos puede dar… una verdad a medidas es más nociva que una mentira completa.

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