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Perspectiva Jurídica

Los culpables del terrorismo

Ricardo Cisneros Hernández

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El cruento ataque terrorista en Barcelona nos estremece y renueva los sentimientos de piedad y hermandad con las víctimas inocentes. Nos hace, dolorosamente, conscientes de nuestra indefensión.

Fatalmente, en todas las guerras la mayoría de las víctimas pertenece a la inerme población civil. La guerrilla y el terrorismo son formas no convencionales de la guerra.

Por eso, atrás del terrorismo están los verdaderos dueños de la economía mundial cuya insaciable necesidad de poder y dinero los mueve a experimentar de manera constante nuevas formas de conquistas territoriales y comerciales.

En las guerras están en juego el poder y el dinero.
Sólo que cada bando para inflamar el ánimo de su pueblo en su favor, se ostenta como adalid de creencias religiosas o ideologías políticas que por su supuesta bondad deben imponerse a los demás.

Ese es el denominador común. Todo poder imperialista ha presumido ser el pueblo preferido de Dios y que su destino es forzar a las otras naciones para que conozcan la verdad y alcancen la felicidad.

El cristianismo enarboló la evangelización como su misión universal y, en muchos casos, la impuso a través de las cruzadas, la inquisición y la lucha contra los protestantes.

El islamismo fundamentalista dice que es la vía para la liberación verdadera y su culminación es alcanzar la libertad de la humanidad en la Tierra. La estrategia para imponerla es la yihad violenta.

Estados Unidos es el paradigma. Estableció que es el pueblo elegido por Dios para imponer la democracia.

Nosotros, dice, somos la nación del progreso humano.

La Providencia está con nosotros. Así, hace y propicia la guerra en nombre del Destino manifiesto.

Son, pues, esos intereses mezquinos los culpables del terrorismo; y las víctimas inocentes son los pueblos inermes.

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