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Itinerario político

¿Quién los mató? ¿Por qué?

Ricardo Alemán

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Durante años —en especial en el gobierno de Javier Duarte—, voces afines a la desestabilización del país —CNTE, Morena y “los mismos de siempre”— convirtieron a Veracruz en territorio “mataperiodistas”.

Con sobrada razón censuraron la inseguridad en que se desempeña el oficio periodístico en esa entidad. Sin embargo, hoy queda claro que la preocupación por la seguridad de los informadores no fue más que una patraña engañabobos. ¿Por qué?

Porque solo se trataba de crear un clima de zozobra y caos que facilitara la caída del ineficiente gobierno de Veracruz. Al final, y una vez derrotado el PRI de Duarte —y que ganó el PRI de Yunes—, nadie recordó a los “mataperiodistas” y menos a 17 informadores muertos en la última década.

Y vale el tema porque en la misma década —2006 a 2016— en Oaxaca fueron asesinados 16 periodistas —uno menos que Veracruz— y porque a nadie le importaron esos 16 informadores. ¿Quién los mató? ¿Por qué los mataron? A nadie importa, nadie ha dicho nada, nadie derramó una lágrima y menos dijo un responso por esos 16 periodistas.

¿Por qué todos callaron?

Porque en Oaxaca las voces desestabilizadoras —la CNTE, Morena, AMLO, “los mismos de siempre” y guerrilleros que los acompañan— no sacan la renta político-electoral que consiguieron en Veracruz, porque en Oaxaca manda la CNTE, la misma que mata periodistas.

1. Nadie ha dicho nada por el crimen de Elidio Ramos Zárate, reportero de El Sur del Istmo, ejecutado el 19 de junio de dos balazos en la nuca mientras realizaba la cobertura del incendio de supuestos miembros de la CNTE en Juchitán, el mismo día del choque de Nochixtlán.

2. Nadie investigó el asesinato de Reinel Martínez Cerqueda, presentador de programas musicales en la radio comunitaria El Manantial, asesinado a tiros en Santiago Laollaga, el 22 de enero de 2016.

3. A nadie importó el crimen de Marcos Hernández Bautista, militante de Morena y periodista del diario Noticias Voz e Imagen de Oaxaca en la región de La Costa.

4. Nadie investigó el crimen de Filadelfo Sánchez Sarmiento, gerente y conductor de La Favorita 103.3 FM, muerto el 2 de julio de 2015 luego de recibir disparos de arma de fuego en Miahuatlán de Porfirio Díaz.

5. Nada se dijo del asesinato de Armando Saldaña Morales, corresponsal de La Ke Buena 100.9 FM Veracruz, muerto con señales de tortura el 4 de mayo de 2015 en San José Cosolapa, Oaxaca.

6. A nadie importa la ejecución —en abril de 2015— de Abel Bautista Raymundo, director de Radio Spacio. Además, presidente de la Asociación de Radios Comunitarias Vara 7.

7. La muerte de Octavio Rojas Hernández, corresponsal del periódico El Buen Tono, no mereció más que pocas líneas en la sección policiaca para la que trabajaba. Lo asesinaron al salir de su casa en agosto de 2014.

8. También reportero policiaco de El Imparcial, Alberto López Bello fue asesinado en julio de 2013, luego de ser torturado.

9. Jorge Alberto Vera Carrizal era propietario y conductor de una estación de radio; fue asesinado en febrero de 2013.

10. Teresa Bautista Merino y Felícitas Martínez Sánchez, locutoras de la radio comunitaria La voz que rompe el silencio Oaxaca, fueron asesinadas el 7 de abril de 2008. Les dispararon una descarga con armas AK-47.

11. Mateo Cortés, Flor Vázquez López Martínez y Agustín López Nolasco, reporteros de El Imparcial de Oaxaca, fueron asesinados en octubre de 2007 por sujetos armados.

12. Raúl Marcial Pérez, columnista del diario El Gráfico, autor de El otro lado de la moneda, fue ejecutado en diciembre de 2006.

13. En octubre de 2006 fue asesinado el fotoperiodista Brad Will, en un choque de la APPO con la policía.

A nadie importan esos 16 periodistas muertos, porque no dan renta política.

Al tiempo.

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