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Viernes , 17.08.2018 / 14:55 Hoy

Itinerario político

Margarita, AMLO y Osorio. ¿Será la boleta para 2018?

Ricardo Alemán

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Es evidente —para todo el que tenga los ojos abiertos—, el miedo político y electoral que provoca la potencial candidatura presidencial de Margarita Zavala.

El miedo va desde sus correligionarios, Vicente Fox, Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle; pasando por el líder del PRI, Enrique Ochoa Reza, y alcanza a presidenciables del tricolor. Pero el más temeroso parece ser Andrés Manuel López Obrador, dueño de Morena.

¿Cuál es el origen del miedo a la señora Zavala? ¿Por qué le temen?

1. Las mayores cualidades de la precandidata presidencial panista no son políticas y tampoco administrativas. No, sus cualidades para hacer frente a una contienda presidencial son personales. Más aún, algunos recuerdan que en tiempos de Calderón como candidato presidencial, se hizo común la conseja de que “lo mejor de Felipe es Margarita”.

2. Y es que se podrá decir lo que se quiera del gobierno de Calderón —y se pueden inventar montañas de mentiras—, pero lo cierto es que, en política, la ex primera dama se cuece aparte. ¿Por qué?

Porque a pesar del poder infinito que atesora la esposa de un presidente —poder que ciega, atolondra y enloquece—, lo cierto es que el paso de la señora Zavala por Los Pinos fue la imagen de la discreción, la honestidad, sensatez, honradez, humildad, equilibrio y hasta cultura y civilidad. Incluso, choferes y pilotos de la casa presidencial recuerdan que las lecturas de Margarita eran literatura, política, ciencia política y arte. Nunca revistas del corazón.

3. Además, si bien la señora Zavala acompañó al presidente Calderón en su mandato, también es cierto que tiene su trayectoria política propia y una potencial candidatura no cargaría el desgaste de partido o de gobierno. Y la mejor prueba de esa “virtud política y electoral” es que todos sus adversarios le achacan fallas, errores y hasta horrores de la gestión de Calderón.

Pero Margarita —contra lo que ocurrió con primeras damas poderosas como la señora Sahagún— nunca le arrebató un milímetro de protagonismo y menos de poder a su esposo. Más aún, jugó el papel de “buena componedora”, como en el caso de la candidatura presidencial de Josefina Vázquez Mota.

Esas cualidades —y el conocimiento de los intríngulis del poder— dejan ver a la señora Zavala como una mujer política fuera de estereotipos y de vicios del político clásico.

Eso sí, si se pregunta si será suficiente —para gobernar— con lo que sabe la señora Zavala y con su personalidad de mujer política sui géneris, lo cierto es que nadie —en México y el mundo— sabe cómo será un candidato presidencial en la práctica. Solo el ejercicio del poder es capaz de mostrar las capacidades y debilidades de un presidente.

Lo que sí se sabe, sin embargo, es que Margarita deberá dar gracias a todos los preocupados por su potencial candidatura. ¿Por qué?

Porque gracias a la animadversión de AMLO, a la malquerencia de Ricardo Anaya y Rafael Moreno Valle, al equivocado cálculo de Enrique Ochoa —líder del PRI que la apuntó como adversaria a vencer—, y gracias a la provocación de algunos presidenciables del PRI, Margarita es puntera en todas o casi todas las encuestas.

Dicho de otro modo. Los ataques y golpes a “Los Calderón” y debates, como el protagonizado entre Margarita y AMLO y Miguel Osorio —titular de Gobernación—, fortalecen la campaña de Margarita, que aparece como un inédito en la política. Sin contar, claro, con el levantón que le daría una eventual victoria de Hillary Clinton.

Por lo pronto, Margarita se dio el lujo de seleccionar a sus potenciales adversarios. Por eso es posible especular con un primer ensayo de boleta electoral, en donde los principales candidatos serían Margarita, AMLO y Osorio.

Al tiempo.

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