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Jueves , 19.07.2018 / 01:41 Hoy

Opinión

Lo que el papa nos dejó 

René Sánchez Juárez

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Gran expectativa causó la primera visita del papa Francisco a México; sin embargo, el resultado de su gira ha dejado a un gran sector de la sociedad insatisfecho, pues tal vez se sobredimensionó los efectos que ésta pudiera tener sobre la vida social y política incluso religiosa del país. Al margen de su misión pastoral que cubrió las expectativas de la Iglesia Católica. El papa Francisco, dejó de lado temas que merecían ser atendidos, pero lo que sí evidenció fue la connivencia entre el poder político y los líderes eclesiásticos, lo que quedó demostrado, por el protagonismo de la clase política del país en múltiples eventos de la gira papal, destacando su asistencia a las misas multitudinarias que se celebraron en diferentes estados del país. El gran tema que aún no entendemos por qué no abordó el pontífice de modo puntual, es el de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, aunque el vocero oficial, el padre Lombardi trató de dar una explicación que no justificó la negativa a considerarlo en la agenda papal.

Los discursos del papa se quedaron en la forma y no tocaron el fondo, criticó la corrupción, pero no dijo nada de los feminicidios; condenó el robo de las tierras de los indígenas pero no comentó las desapariciones forzadas, –las cuales fueron vividas en Argentina durante la dictadura; habló en contra de la violencia provocada por el narcotráfico pero no dijo ni una palabra sobre los casos de pederastia por parte de miembros de la Iglesia.

Todo esto; sin embargo, se vio eclipsado con la asistencia de los fieles a las sedes donde se presentaba el papa, en algunos casos hubo plazas y recorridos, que no cumplieron con la capacidad de convocatoria esperada. Lejos quedaron los lugares abarrotados, la pasión vista en los ojos de los fieles, las largas filas para poder alcanzar ver al papa por un solo segundo y poder recibir una bendición, como sucedió con Juan Pablo II. La arquidiócesis de la ciudad de México incluso cuestionó los exageradísimos controles de las autoridades, que causaron más molestias que beneficios, concluyó diciendo. Pero la fe del pueblo mueve montanas y a pesar de estas inquisitivas medidas de seguridad en un país que acumula decenas de miles de víctimas de la violencia, Jorge Mario Bergoglio "consoló y animó a la nación". Destaca en un comunicado.

Se fue el papa y México vuelve a su realidad como dice Serrat: "con la resaca a cuestas, vuelve el pobre a su pobreza, vuelve el rico a su riqueza y el señor cura a sus misas. Se despertó el bien y el mal, la zorra pobre al portal, la zorra rica al rosal y el avaro a las divisas. Cae la noche y ya se van, nuestras miserias a dormir. Vamos bajando la cuesta arriba en mi calle se acabó la fiesta."

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