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Jueves , 21.06.2018 / 09:38 Hoy

Vivir como reina y gastar como plebeya

Pequeños placeres que corroen

Regina Reyes-Heroles C.

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Es muy fácil decir que no podemos ahorrar, invertir, tener dinero para el retiro o hasta para pagar la tarjeta de crédito, porque estamos endeudados.

No alcanza, hay deudas, es la respuesta automática.

Es cierto, en México estamos endeudados. En julio de este año los créditos de nómina aumentaron 16.7 por ciento, según datos del Banco de México.

Pero esta no es la razón principal por la que no tenemos dinero.

Según la encuesta Del dinero y otros demonios, realizada por Piggo, una plataforma de ahorro e inversión en línea, 34 por ciento de los encuestados aceptó que no logra ahorrar porque se les cruzan "pequeños placeres"; en otras palabras, porque no podemos controlar nuestro gasto.

Solo 12 por ciento de los encuestados dijo que no logra ahorrar por las deudas.

¿No que eran las deudas las que se llevan de calle el ahorro?

La verdad es que las deudas y los pequeños placeres van de la mano.

Porque cómo es que nos animamos a pagar ese gustito, pues con la tarjeta.

O de plano pedimos el préstamo de nómina porque estas vacaciones sí queremos asolearnos.

Aún así, también queda claro que cuando no tenemos que confesarlo en público, sabemos que los pequeños placeres son los que nos impiden ahorrar y que la deuda es el resultado de dejarnos ir a disfrutar el dinero que tenemos.

No tenemos la fuerza para decir: "No voy a gastar en este placer momentáneo porque tengo un mejor plan para el futuro".

La meta, es decir saber qué es lo que quieres lograr en tu vida financiera a corto, mediano y largo plazo, es la única solución al problema del gasto.

Si tuvieras un plan de vuelo puedes detenerte en el aparador y no entrar a la tienda porque podrías decirte: "No, no voy a gastar en ese traje porque quiero pagar los 15 años de mi hija o la universidad de mi sobrino".

Cuando tenemos claridad en lo que queremos es más fácil controlar ese yo gastador que se deja ir como si la tarjeta de crédito no fuera a cobrarnos nunca.

Piensa en esto, para bajar de peso hay que cerrar la boca, ¿correcto?

Pues para detener el gasto hay que cerrar la cartera. No se trata de dejar de hacer lo que te gusta o de sacrificar esos pequeños placeres, sino de entender cuáles son los placeres por los que vale la pena gastar. ¿Qué es más importante para ti?

En la encuesta de Piggo hicieron otra pregunta que me llamó la atención: ¿Qué canción dedicarías al dinero?

Más de 40 por ciento respondió que Happy, de Pharrel Williams, y la segunda respuesta fue Si no es ahora, será mañana, de Timbiriche, con 25 por ciento de los encuestados.

Interesante, al final el dinero sí nos hace felices y también entendemos que deberíamos decir que no a ciertos placeres hoy, por los de mañana.

Haz tu plan de placeres por los que valga la pena ahorrar y gastar.

Y decide qué ritmo quieres que tenga tu relación con el dinero.

Twitter: @vivircomoreina

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