• Regístrate
Estás leyendo: Mujeres
Comparte esta noticia
Jueves , 19.07.2018 / 16:39 Hoy

Prácticas Indecibles

Mujeres

Rafael Pérez Gay

Publicidad
Publicidad

La violencia contra las mujeres ha tomado un lugar de primera fila en la vida pública mexicana. No es para menos, el caso de Daphne, la joven veracruzana violada por tres jóvenes y abusada además por fiscales tramposos levantó una tolvanera de indignación. Aparte, la mujer ultrajada por militares y por una policía nos vino a recordar que la tortura es aún entre nosotros una práctica común que rara vez se castiga. Según una cifra de “Vivas nos queremos” (pésimo nombre, por cierto), indica que cada día mueren en México siete mujeres en condiciones de violencia.

Me pregunto, sin tener una respuesta a la mano, en qué momento retrocedimos, cuándo permitimos que las mujeres fueran abusadas, asesinadas, maltratadas. Pertenezco a una generación que vivió y presenció una auténtica revolución de la intimidad, ese momento en el cual las mujeres hicieron su aparición definitiva y cambiaron para siempre la cultura, la política, el trabajo, la alcoba, la vida diaria.

Durante la segunda mitad del siglo 20, una zona ilustrada de la sociedad se modernizaba mientras los gobiernos rechazaban los avances sociales. En materia de moral social ocurrieron transformaciones centrales a partir de los años 70: la homosexualidad se incorporó a la vida cultural, la defensa de los derechos civiles se convirtió en una parte de la vida cotidiana, las drogas y el rock cambiaron la sensibilidad y, sobre todo, la liberación femenina se impuso y cambió al mundo.

Las mujeres tomaron entonces un lugar decisivo en la vida de América Latina, el empuje de sus decisiones y la forma real de sus proyectos impusieron un sueño postergado por la desigualdad. Pasaron 30 años y tocamos la orilla del nuevo milenio. Parecía que en materia de avances y derechos femeninos estábamos en otra parte, mucho mejor que en el pasado. Entonces algo ocurrió, un cambio nefasto del cual no solo puede culparse a los malos gobiernos, la sociedad misma participó de ese retroceso.

En el alba del nuevo siglo 21, la izquierda perdió su carácter universal, surgió el multiculturalismo y la idea estúpida de que la vida indígena puede ser ejemplar. Mujeres y hombres informados han defendido los usos y costumbres indígenas, tan violentos y abusivos como otros más urbanos e igual de criminales.

Solo el regreso a algunos valores universales, la anulación del machismo, el castigo severo a los abusos, la investigación y la condena de los asesinatos de mujeres, solo así tocará a su fin el tiempo de canallas.

rafael.perezgay@milenio.com

Twitter: @RPerezGay

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.