La violencia física y la violencia verbal deben de ser erradicadas del futbol mexicano. De la Liga Mx, del Ascenso Mx, de la Liga Premier, de la infinita Tercera División y de toda cancha donde se juegue futbol amateur.
Al calor de la pasión mal entendida, aderezada casi siempre por el alcohol que se permite ingerir para acompañar este deporte, se generan grandes y pequeñas broncas, conatos de broncas que son sofocados por aficionados pacificadores o por policías responsables… Pero también se insulta y se agrede. Al jugador rival, al jugador propio, al aficionado rival y, por qué no, también al aficionado del propio equipo.
Esto he visto desde que he ido a cualquier estadio. Y conozco todos los estadios de la Primera División, muchos de la liga de Ascenso y algunos otros más de divisiones menores.
Pero ni la Federación Mexicana de Futbol, ni la poderosa Liga Mx, han realizado a lo largo de todos estos años, nada que ataque el fondo de esto.
Alguien podría decir que no hay nada por hacer, que está bien inclusive que el futbol sirva de desahogo personal. Pero esto me parece una renuncia imposible de aceptar. El futbol, todo lo contrario, debe de servir para generar mejores ciudadanos.
Espero que los renovados aires que circulan en la FMF con la llegada a su presidencia de Yon de Luisa, sirvan para asumir un firme compromiso y se busquen y encuentren las fórmulas para que quienes acuden a un estadio de futbol vivan este espectáculo con mucho menos dosis de intolerancia y agresión.
El modelo a seguir puede ser retomado de lo que al respecto han hecho en los últimos meses en ligas tan cercanas como la española. Educación, concientización, reglas claras y sanciones claras también.
Espero que pronto veamos una primera gran campaña de difusión, orquestada por la FMF, que reconozca este problema y busque con ambición y determinación acabarlo. Basta ya de negarlo.
rafael.ocampo@milenio.com
Sí se puede acabar la violencia en el futbol
- A balón parado
-
-
Rafael Ocampo Caballero
México /