• Regístrate
Estás leyendo: 2017, un año marcado por la violencia en México
Comparte esta noticia

Columna de Pilar Ortega

2017, un año marcado por la violencia en México

Pilar Ortega

Publicidad
Publicidad

El inicio de la administración del presidente Peña Nieto estuvo marcado por varios mensajes que se repetían una y otra vez entre fuertes críticas a la saliente administración de Felipe Calderón: promesa de crecimiento de la economía; combate efectivo a la inseguridad; prevención de la violencia; etc.

Y ¿cuáles fueron las estrategias? Eliminar la Secretaría de Seguridad y concentrar las tareas policiales y de seguridad en la Secretaría de Gobernación. Además el gobierno se empecinó en impulsar una tóxica y agresiva reforma fiscal.

Políticas que por cierto, Acción Nacional señaló como equivocadas. El tiempo lamentablemente nos dio la razón.

La economía no ha crecido como se nos prometió y los efectos de la nociva reforma fiscal se han hecho sentir en el bolsillo de los mexicanos.

¿Cuáles han sido los efectos de concentrar las tareas de seguridad en la Secretaría de Gobernación? Mire usted:

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, hasta el mes de octubre sumaban un total de 20,878 carpetas de investigación por homicidio, lo que representa un incremento del 12% con respecto a los homicidios reportados en 2016.

De acuerdo con estas cifras, estamos hablando de 89 homicidios por día y casi 4 por hora.

El mes de Octubre de 2017 ha sido el más violento en las últimas dos décadas en México con 2,764 casos de homicidio doloso. En este mes por séptima ocasión desde el inicio de año, el número de homicidios mensual supera el número máximo de homicidios reportados para ese mismo mes en 2016 (2200 casos), así como también es el mes más violento en la administración del presidente Enrique Peña Nieto.

Por otro lado, de acuerdo a la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2016, publicada por el INEGI en Agosto del 2017, el 66.1% de las mujeres de 15 años y más, han enfrentado al menos un incidente de violencia alguna vez en su vida. Estos datos significan un aumento del 3.3% en la prevalencia total de violencia contra las mujeres con respecto al 2011, muy alejado de la meta sexenal planteada al inicio del sexenio estimada en 59%.

Esta encuesta también revela que la violencia sexual es el acto de violencia más frecuente, 34.3% de las mujeres de 15 años y más han sido víctimas, ya sea por intimidación, acoso, abuso o violación sexual.

El número de delitos sexuales (violaciones), en el primer trimestre de 2017, se incrementaron en 37% con respecto al mismo periodo del año anterior (2016).

De acuerdo al “Mapa del Feminicidio en México”, para 2016 se registraron 1844 casos de feminicidio en el país, y en lo que va de 2017 han sido registrados 1685 casos.

Como se puede observar, los datos hablan por sí mismos del fracaso de una política mal estructurada y con una fórmula que hace mucho tiempo había demostrado fracasar: la politización de la seguridad. No se ha comprendido que en nuestro país urgen políticas que reformen de fondo las instituciones. Un nuevo modelo policial con un sistema de certificación de habilidades y prestaciones dignas; el combate a la corrupción en las estructuras de seguridad y procuración de justicia; el fortalecimiento institucional de las áreas responsables de brindar seguridad a los mexicanos (y no su concentración en la dependencia más política del gobierno).

El pasado miércoles en el Senado, el titular de la Secretaría de Gobernación ante las críticas de las y los legisladores por las cifras de violencia ya señaladas, recriminó que no se le reconozcan al gobierno las cifras de los primeros tres años. Tal vez olvida que las políticas de seguridad no se construyen de la noche a la mañana, y una disminución en las tasas delictivas al inicio de la administración representaron los resultados que se empezaron a construir en la administración anterior. Lo que ocurre en el quinto año de gobierno, si las políticas implementadas hubieran sido las correctas, serían muy diferente a las que nos acabamos de referir.

El año 2017 que está por concluir deja un saldo doloroso en materia de violencia. Este saldo es la evidencia de una serie de malas decisiones emprendidas por el gobierno federal en materia de seguridad y de procuración de justicia. Falta poco para que concluya esta administración, es difícil creer que a estas alturas se genere algún cambio de ruta. Sin embargo, un mínimo de responsabilidad frente al fracaso de las políticas emprendidas lo obligaría a que al menos su partido en el Congreso deje de obstaculizar reformas importantes para contar con un nuevo modelo policial y de procuración de justicia.

@PilarOrtega

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.