• Regístrate
Estás leyendo: Variedad de “-ismos”
Comparte esta noticia
Miércoles , 19.09.2018 / 22:24 Hoy

Visión Social

Variedad de “-ismos”

Pedro Miguel Funes Díaz

Publicidad
Publicidad

La memoria y la investigación del pasado son muy importantes para la humanidad. Queremos conocer de dónde venimos para entender dónde estamos y a dónde podemos ir. Suele darse mucha atención, a nivel de pueblos, sociedades y estados a los acontecimientos políticos y militares, pero la historia, y la prehistoria, no son solamente guerras y conquistas de poder. El paso de los hombres en el tiempo también es el de la cultura, del arte, de la ciencia, de la religión, del pensamiento y de la filosofía, por mencionar algunos temas.

No deseo sino señalar algunos puntos que a mi juicio son importantes para comprender las propuestas actuales en lo socio-político, tomado en amplio sentido. Había mencionado las principales líneas en estos temas que se dieron en el siglo XIX, identificadas comúnmente con una palabra clave a la que se le añade el sufijo "-ismo".

El liberalismo fue una corriente muy notable y tenía muchas facetas. Una es la del liberalismo económico fundamento al capitalismo, otra la del liberalismo político, que puede relacionarse con muchos sistemas políticos de hoy. Otra faceta fue la del liberalismo religioso que llevaba muchas veces al extremo la separación entre lo temporal y la vida eterna y relegaba la fe al ámbito exclusivamente privado. Se puede distinguir también entre liberalismo inglés (por ejemplo, John Sutar Mill) y liberalismo francés (Constant y Tocqueville).

El romanticismo (Klinger, Goethe) en cambio fue una reacción a la ilustración y al liberalismo mismo, cuando la idea del progreso humano ilimitado se había venido abajo después de los excesos de la época del Terror. Criticaba al racionalismo ilustrado y exaltaba el sentimiento, daba primacía a lo natural, incluso religioso.

El tradicionalismo tuvo varias manifestaciones diversas entre sí, aunque con un cierto hilo conductor que permite clasificarlas como tales. Tenemos por ejemplo, un tradicionalismo en Francia (Lamennais) y otro en España (el carlismo). Los principios comunes que comparten son una visión de la dependencia del individuo con la sociedad y la necesidad que veían de unidad de fe, del poder y del cuerpo social.

Otra línea notable fue la de los nacionalismos, cuando se perfilaba la formación de los estados que son antecedentes de la división actual. Se basaban sobre todo en principios como la autodeterminación y el de la independencia nacional. Este es sin duda un tema complejo.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.