• Regístrate
Estás leyendo: Los problemas de un gobernador
Comparte esta noticia
Viernes , 22.06.2018 / 20:05 Hoy

Tribuna

Los problemas de un gobernador

Pedro Elizalde

Publicidad
Publicidad

La Comisión Nacional de Justicia Partidaria del Partido Revolucionario Institucional (PRI) decidió el lunes suspender los derechos partidarios al todavía gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, y tras ello comienza otro proceso al interior del instituto político, que concluye con determinar si además es expulsado de sus filas.

En paralelo, Duarte de Ochoa es investigado por la Procuraduría General de la República (PGR) que atrajo unas investigaciones, lo cual puede terminar en un proceso penal para el primer priista –así les gusta que les digan a los gobernadores tricolores- del territorio jarocho.

Un hecho sin precedente, tanto el primero como también el segundo de los escenarios que enfrenta Javier Duarte, porque se trata de un mandatario en funciones, así se propaga el suceso y se quiere se asuma así en la memoria colectiva.

Pero. Sí, el pero viene porque tal decisión se toma o se realiza en el marco de un año complicado para quien gobierna el país, y tras una verdadera tunda electoral en las elecciones del pasado 5 de junio.

Sí, porque las ganas de ir contra los corruptos coincidentemente se da cuando la popularidad del Presidente está en su más bajo nivel y la mayoría hace escarnio de él, en tanto que la población enfrenta serias complicaciones económicas y de seguridad.

Los señalamientos de corrupción siempre han existido sobre verdaderos peces gordos, es peyorativo y para nada alusión personal, solo que hasta hoy se encuentran elementos para sospechar seriamente de uno, y por eso se actúa en consecuencia.

El mensaje está claro rumbo al 2017 pero sobre todo en el 2018, en el PRI se combate la corrupción y se empieza por la casa, ¿será suficiente con Javier Duarte?

A propósito de gobernadores, éste en retiro, Eugenio Hernández Flores goza de una saludable popularidad, y en su comportamiento no refleja preocupación alguna por todo lo que se dice de él, o al menos lo oculta muy bien.

Luego del último Informe de su predecesor, Hernández Flores se la pasó muy bien en un restaurante de Victoria a tope en su mayoría por actores políticos a los que se les notaba ansiosos por un abrazo del exmandatario, quien a su vez saludó mesa por mesa.

Eso sí, fueron pocos los elegidos para compartir la mesa con Eugenio, entre ellos Marco Bernal, ah pero apartados, en una palapa exterior, no vaya ser que oídos indiscretos alcancen a escuchar sobre el futuro inmediato del priismo tamaulipeco.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.