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Columna de Paulina Rivero Weber

Requiem per aquam

Paulina Rivero Weber

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Si usted tuviera un terreno que albergara en su interior oro y plata, ¿se lo rentaría a su vecino, el de la superexcavadora, a cambio de que le diera una chambita? Y si tuviera un terreno con un ojo de agua del que emanara la mitad del recurso para toda la población, ¿se lo rentaría a una empresa privada para luego comprarle su misma agua embotellada? Si su respuesta es afirmativa, usted piensa como los presidentes que hemos tenido en las últimas décadas, quienes muy lamentablemente tienen apoyo de diversas áreas.

En nuestro planeta, los contaminantes producidos por las minas y por las empresas que emplean agua para teñir ropa, para hacer fracking o para embotellarla se encuentran entre los más dañinos para los ecosistemas. El agua es cada vez más escasa no porque deje de existir, sino porque es contaminada o envasada en botellas de plástico que contaminan el agua del mar: es un círculo vicioso.

La semana pasada por fin circuló la noticia de los 10 decretos que días atrás cambiaron el estatus legal de la mitad del agua en el país. Ésta no se privatizó; se derribó la puerta, ya muy abierta, para que ahora las empresas puedan lucar más y mejor con el agua.

Yo no tengo partido político: por ello pude leer objetivamente los decretos. Ellos dejan claro que se crearon zonas protegidas en algunos ríos, pero a casi 300 afluentes se les levantó la veda, esto es: antes solo estaba autorizado el aprovechamiento establecido legalmente y hoy han quedado libres de esa restricción para poder ser concesionados y así lo dice.

Podemos estar de acuerdo o no sobre la conveniencia para el país pero no puede haber discusión sobre verdades constatables: la mitad del agua del país podrá ser concesionada a la iniciativa privada. No hago juicios de valor, es una mera repetición de dicho decreto.

Si usted tuviera un terreno que albergara oro y plata, o si tuviera un terreno con un ojo de agua, ¿qué haría? ¿No sacaría pico o pala para, con las gentes que habitan su terreno, comenzar a escavar? Y el agua… tal vez podría tomar lo necesario para su gente, en lugar de rentar el río a la empresa del vecino…

¿no cree?

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