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Viernes , 21.09.2018 / 11:45 Hoy

Columna de Paulina Rivero Weber

Las cosas que importan

Paulina Rivero Weber

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"En algún apartado rincón del universo centelleante desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la ‘Historia Universal’: pero a fin de cuentas, solo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer.” Con esas palabras comienza uno de los textos más fundamentales y menos conocidos de Nietzsche: Sobre verdad y mentira en el sentido extramoral.

Ciertamente no podríamos vivir con una perspectiva en la que nuestro planeta aparece como una mota de polvo, y nosotros, como algunos de sus minúsculos bichos. Por eso hemos creado todo un mundo de sentidos: para poder vivir. Para algunos solo Dios lo puede todo, para otros solo la filosofía llega a la verdad o solo la ciencia es el camino.

La realidad es que, como en ese mismo texto dice Nietzsche, el intelecto humano es arbitrario y miserable desde la perspectiva de la totalidad: no existió por eones, pronto dejará de existir, y todo eso en nada habrá afectado al Universo.

Qué fácilmente perdemos esa perspectiva universal, si alguna vez la hemos tenido. Porque para gran parte de las personas todo tiene un orden inmutable e incuestionable. Pero cuando abrimos la ventana a esa perspectiva, nos damos cuenta de que a veces las cosas en las que literalmente se nos va la vida, en realidad no importan.

Hay cosas que importan. En esta “efímera realidad” (como diría Jorge Monterrubio), lo que en verdad importa no tiene que ver con lo que usualmente parece importante en la cotidianidad. Rosebud, o más bien lo que significaba ese juguete, importaba más que todo el oro del mundo para Kane; lástima que solo lo entendió al momento de morir.

Como en Citizen Kane, todos tenemos un Rosebud que no se recupera con la mera añoranza, sino recreándolo, volviendo a construirlo una y otra vez. Rosebud puede y debe estar aquí, no en el pasado. Rosebud es el símbolo de las cosas que importan, que son lo único que puede dar un sentido honesto a esta extraña y maravillosa existencia.

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