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Viernes , 19.10.2018 / 11:37 Hoy

Columna de Paulina Rivero Weber

De dioses, huevos y conejas (1)

Paulina Rivero Weber

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El sincretismo religioso de la Pascua es de una riqueza exuberante. De ahí lo extraño que es tener en una fiesta un hijo de dios muerto y resucitado, junto a una coneja que pone huevos. En la explicación de estos elementos se entrecruzan mitologías apasionantes.

La Pascua judía (Pésaj) y la cristiana poco tienen que ver con el equinoccio. Para los primeros, Pésaj es el nombre de la festividad que conmemora el momento en que el pueblo judío se liberó de la esclavitud de los egipcios. Para el cristianismo en cualquiera de sus variantes, la Pascua pone fin a la Semana Santa, en la que se conmemora la muerte y resurrección del hijo de dios.

Pero ¿qué tiene esto que ver con una coneja que pone huevos? Bueno, aquí la riqueza de las tradiciones aflora. Una de las más antiguas tradiciones de esta fiesta aparece en Babilonia, donde Ishtar era adorada como la diosa de la vida y fertilidad, y por lo mismo se asociaba a la primavera y al resurgimiento de la vida.

Ishtar quiso recuperar a su desmembrado hijo Tammuz, dios de la vegetación y la vida salvaje (nombrado en la Biblia, Ezequiel-8). Para resucitarlo se requería juntar todas sus partes. Esta idea del dios hijo muerto y resucitado, originalmente metáfora del paso del invierno a la primavera, se repetirá por siglos en innumerables culturas, cambiando los nombres y los atributos de los dioses.

Para resucitar a su hijo, Isthar (de donde posiblemente se deriva Easter) juntó todas sus piezas para aparearse con él y devolverle la vida. Pero de todas las piezas de Tammuz, no lograban encontrar los testículos, por lo que todo el pueblo se vio obligado a buscar esos dos “huevos”, hasta encontrarlos en la panza de un pez…

Los relatos, nombres e interpretaciones varían; en algunos casos no se mencionan los testículos sino el pene; en otras Tammuz deba bajar al inframundo, lo que origina el invierno. Pero en Tammuz se encuentran, sin duda, varias pistas sobre el actual cristianismo.

¿Y la coneja? Bueno, el próximo lunes se los platico; por lo pronto felices fiestas de Pascua y a buscar huevos… que se acercan las elecciones y buena falta nos van a hacer.

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