• Regístrate
Estás leyendo: Una respuesta a Joaquín
Comparte esta noticia
Jueves , 20.09.2018 / 14:44 Hoy

Columna de Pamela San Martín

Una respuesta a Joaquín

Pamela San Martín

Publicidad
Publicidad

El viernes pasado, en su columna En Privado, Joaquín López-Dóriga, cuestionó mis declaraciones en torno a un procedimiento iniciado en el Instituto Nacional Electoral (INE), respecto a lo resuelto por la mayoría de los integrantes de su Comisión de Quejas y Denuncias. Bienvenida la crítica, bienvenido el debate y sobre todo el cuestionamiento de las decisiones de las autoridades, como mecanismo indispensable para la rendición de cuentas de quienes, como es mi caso, tenemos una responsabilidad pública.

Respecto de los planteamientos contenidos en ese artículo, lo primero que debo rechazar es que mis declaraciones formen parte de una "ofensiva" en su contra, preparada y calculada desde un "sector del INE". He ofrecido en público mi opinión en el contexto del ejercicio de mis responsabilidades y de nuestras libertades, como lo ha hecho legítimamente usted.

Me parecería muy grave el desarrollo de una ofensiva contra cualquier ciudadano, sea o no una figura pública (como es su caso), desde una institución del Estado mexicano; si usted me ofrece más elementos, cuente no solo con el ejercicio de mi responsabilidad para desarrollar una investigación en ese sentido, sino con mi solidaridad e indignación frente a una práctica que de confirmarse, sería no solo reprochable, sino incluso, ilícita.

Ahora bien, vale la pena poner en contexto lo que a mi juicio son nuestras diferencias. Lo que el INE investiga cuando tiene evidencia para ello, como ocurre en este caso, es si estamos ante una práctica ya calificada de ilegal que se ha desarrollado en el pasado y consiste en la inserción de mensajes-cortinillas de modo sistemático y coordinado de forma previa y posterior a la difusión de los promocionales electorales en los tiempos del Estado, con el objeto de manipular su contenido.

En este caso se inició una investigación porque durante la transmisión de la visita del papa en los canales 2 y 13 de Televisa y Televisión Azteca, los comunicadores Javier Alatorre Soria, Carolina Rocha Menocal, Jorge Alfonso Zarza Pineda y usted, de manera sistemática emitieron lo que presuntamente se ha denominado mensajes-cortinilla que, como he señalado, el INE y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) han juzgado como ilegales.

Debe advertirse que no se inició una investigación hacia usted en particular por una o varias opiniones, sino merced a la evidencia de la difusión en dos canales de televisión y por un grupo de presentadores, de mensajes sistemáticos en torno a los tiempos del Estado, a diferencia del tratamiento que se dio a la publicidad comercial en el contexto de la transmisión ya referida. Eso y solo eso es lo que se investiga.

Estaremos de acuerdo que cuando existen indicios de la intención de manipular los promocionales de las autoridades electorales y los partidos políticos de modo sistemático, reiterado y coordinado en contra de la ley, es obligación de la autoridad iniciar una investigación para esclarecer los hechos, sin importar de quién se trate.

Frente a la pregunta de si se puede criticar los spots del INE y de los partidos, la respuesta es un sí categórico. Por eso declaré que el debate no era en torno a la libertad de expresión, sino en torno a una práctica que en diversas modalidades han impulsado los concesionarios de televisión dando un trato desigual a los tiempos del Estado frente a los comerciales, como respuesta a la reforma constitucional de 2007 que les ha impedido obtener ingresos por la venta de propaganda político-electoral.

Como usted muy bien sabe, existen antecedentes de los llamados mensajes-cortinilla: no es un tema nuevo, basta recordar que en 2009 con el inicio de las primeras precampañas federales, tras la implementación del nuevo modelo de comunicación político-electoral, las televisoras de manera coordinada interrumpieron partidos de futbol e incluso, un evento de alta audiencia como el Superbowl con cortinillas que anunciaban los spots de los tiempos del Estado en materia electoral, en clara oposición a las modificaciones electorales aprobadas por el Congreso. En ese caso, el TEPJF resolvió que dichas cortinillas eran contrarias al modelo de comunicación política, por lo que prohibió su inserción.

Apenas hace un año, en 2015, concesionarios de radio y uno de televisión nuevamente comenzaron a transmitir cortinillas que avisaban sobre los promocionales. Los concesionarios argumentaron tanto el derecho a la información como el derecho de las audiencias, al hacer saber a su auditorio que "en 3 o 6 minutos se regresaría a su programación favorita". Nuevamente, la autoridad jurisdiccional dejó en claro, ahora en una tesis relevante, la prohibición de estas cortinillas, porque alteraban la pretensión informativa y comunicativa del mensaje.

Se pregunta usted por qué el INE continúa la investigación si en la Comisión de Quejas y Denuncias se determinó no otorgar las medidas cautelares. Con independencia de mi desacuerdo con la decisión que se tomó por la mayoría de los integrantes de dicho órgano, se continúa la investigación porque la medida cautelar constituye únicamente una acción preventiva que no guarda relación directa con la determinación de fondo, y la autoridad electoral está obligada a resolver el fondo del asunto, es decir, a determinar si se acredita o no la infracción electoral investigada. Se continúa porque así lo establece la ley para todos, seamos servidores públicos, figuras públicas, ciudadanos, personas morales o partidos políticos; es decir, en un Estado democrático de derecho la ley nos aplica a todos, se trate de quien se trate.

No me corresponde escribir titulares, pero si queda alguna duda respecto de mis planteamientos públicos, dejo muy claro que parte de lo que se investiga son posibles actos de simulación; lo cual no prejuzga respecto a si usted o cualquier otro de los comunicadores involucrados simuló. Es esa la materia de investigación, y justo la razón por la que resulta necesario concluirla.

De este modo, el sentido y razón para dar inicio al procedimiento no es la crítica al INE , ni una pretensión de limitar la libertad de expresión de los comunicadores; su objeto es justo lo contrario, garantizar el derecho a informar y a opinar sin injerencias arbitrarias, porque tutelar libertades también implica (de esto no tengo la menor duda) combatir la simulación a las mismas.

Tenemos seguramente diferencias sobre el modelo de comunicación político-electoral, sus opiniones son absolutamente respetables y es mi obligación y mi convicción defender el derecho que tiene usted a expresarlas. La intención de estas líneas ha sido y es, en el contexto del respeto, ofrecer los argumentos y las razones de mis opiniones y de mi conducta como parte del INE; lo hago desde la convicción de que es parte de mi función.

Mas allá de las diferencias, le reitero mi acompañamiento y solidaridad frente a cualquier práctica que ponga en entredicho sus libertades. Y como ya se volvió costumbre, le dejo mis saludos.

@SnMartinPamela
*Consejera electoral del INE

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.