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Nada personal

Morena, huérfana de democracia

Pablo Ruiz Meza

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Antidemocrático como lo es un partido que no es de izquierda, ni de centro, derecha o socialdemócrata, Morena es una partido solo “lopezobradorista”, donde el poder unilateral es del fundador y dueño, nacido con el signo del centralismo presidencialista.

En el Partido Morena (Movimiento Regeneración Nacional) no hay elecciones, hay decisiones del dueño y la encargada de la gerencia; la esperanza de una elección de dirigentes de partido en Puebla, con el voto de militantes, simplemente está cancelada.

En un contrasentido del ejercicio del poder, cuando en las elecciones constitucionales defienden el sufragio efectivo de los ciudadanos, este mismo derecho partidista de militantes para elegir a sus dirigentes en el estado, es atropellado.

El partido Morena en Puebla está en poder de un grupo de “chicos” ambiciosos, encabezados por Gabriel Biestro, que se ha engolosinado con el control político del partido, acicateado por ex priistas, los “externos”, que se apoderan del proyecto de los militantes de los municipios, reveló un veterano y activo miembro de Morena.

Convencidos de que el secretario general del Partido Morena, Édgar Garmendia, por estatuto, debería asumir la dirigencia estatal, no sucederá así porque los externos como Alejandro Armenta, José Juan Espinosa y Miguel Barbosa entraron a la rebatinga del partido, en alianza con Biestro.

Pero la defensora de la “legalidad”, Yeidckol Polevnsky, cuando debería cumplir con lo establecido en el estatuto partidista, protege al diputado local y dirigente estatal, no solo porque viola el estatuto al ostentar dos cargos, sino porque impondrá a un “delegado”, alterando la legalidad.

Como partido gobernante, la dirigencia estatal de Morena se ha convertido en un botín para los grupos políticos, con el acecho de personajes ligados al barbosismo, a través de Eric Cotoñeto, y otros grupos de ex priistas en pugna con “fundadores” de Morena, que siguen siendo excluidos.

En un partido con vocación democrática, sería muy normal una elección de dirigentes a boca de urna, pero en Morena no, en la “cuarta transformación” no está incluido este partido porque tiene un único dueño, y la democracia es él.

pablo.ruiz@milenio.com

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